Vicente Azpitarte: “El Paraíso y oasis de libertad español está en el binomio Andalucía-Madrid”

Por nuestro Rincón ya han pasado distintos políticos y periodistas. Hoy es el turno de un político-periodista. Hasta 2019 fue jefe de deportes de Libertad Digital y Esradio. Anteriormente trabajó como director de comunicación de la selección española de baloncesto.

Su decisión de dar el pasó a la política vino de la mano del Partido Popular, bajo su cobijo se convirtió en senador de la XIII Legislatura por su tierra, Granada. 

Hablamos con el actual delegado de la Junta de Andalucía en Madrid: Vicente Azpitarte 

Si quieres escucharlo hazlo aquí:

Supongamos que se encuentra ente un auditorio que le desconoce por completo, ¿cuál sería su carta de presentación?

Me apetecería mucho estar frente a un auditorio, y más en esta situación…Hace ya demasiado tiempo que no tenemos el privilegio de mostrarnos ante un auditorio y es algo que pienso muchos días, me apetece mucho recuperar esa normalidad de poder dirigirme a la gente.

En mi caso agradecería la atención y me mostraría como lo que soy: una persona que trata de contar la realidad como la vive. Trato de aportar sentido común a las vivencias que me toca experimentar.

Me presentaría como un periodista-político o político-periodista que une dos facetas que para mí son una esencia vital y me permiten vivir el día a día desde la información y tratar de transformar la sociedad desde mi posición. Conjugando ambas cosas trato de hacerlo lo mejor posible.

¿En qué ámbito se siente más cómodo? ¿Periodismo o política?

Realmente me siento muy cómodo en ambos. Creo que se compenetran perfectamente. La política requiere de información y la información ayuda a cambiar la sociedad.

Creo que un ingeniero metido a político podría hacer cosas muy interesantes porque podría resolver problemas muy concretos de la gente, pero pienso que el hecho de ser periodista y poder dedicarme a la política permite tener una visión más global de nuestra sociedad, tratar de atajar los problemas que se puedan dar y buscar esa transformación tan importante de nuestra sociedad.  

Ha pasado de ser una persona a la que le gustaba generar polémica a un político… ¿Se muerde mucho la lengua?

Muchísimo. Pero no porque fuera una persona polémica, sino porque disfrutaba generando esa polémica.

Soy una persona muy tranquila y muy moderada en mis pensamientos. Lo que pasa es que consideraba que desde los micrófonos había que decir cosas que conectaran con la gente. Que se sintieran identificados con ese tipo de ideas para después tratar de colocar una esencia más sensata.

Desde la política ni tengo ni debo entrar en ese tipo de terreno. Es todo mucho más moderado y tranquilo, lo disfruto mucho más en ese sentido. Ambas cuestiones me parecen muy curiosas.

Es verdad que ahora echo la vista atrás y veo que no era esa persona tan polémica. Pero sí es cierto que lo disfrutaba porque veía que la gente también disfrutaba o te transmitía sensaciones, positivas y negativas. Y había que asumir las negativas también.

“Aquel ‘155’ permitió a los españoles entender para qué sirve el Senado”

Mucha gente dice que la Cámara Alta no sirve para nada. Usted ha sido senador, por lo que ha vivido eso desde dentro. ¿Pará qué sirve el Senado en España?

Sirve para más cosas de las que pensábamos. De hecho creo que se han dado muchas situaciones en este país en los últimos años que han permitido cambiar ese tipo de pensamientos. Ahora ya no se dice tanto como antes.

Lo razono más allá de mi vivencia personal: creo que hay dos cuestiones de las que ya no se habla en tono crítico, por desgracia por las situaciones que se han vivido en nuestro país.

En primer lugar, el Senado, en el momento en que confluyen en Cataluña una serie de problemas, nos dimos cuenta de qué servía, con un artículo guardado en la Constitución para tomar el control de una comunidad autónoma en el caso de que fuera necesario y que esa comunidad hubiera tomado una deriva en la que no se podía soportar más esa dirección tomada.

Por lo tanto aquel ‘155‘ permitió a los españoles entender para qué sirve el Senado, porque solamente el Senado tiene la prerrogativa de poner en marcha ese artículo.

Desde entonces percibo que en la sociedad se generan menos dudas respecto a la necesidad de tener un Senado. Por otra parte es cierto que a mí el Senado me ha permitido entender que es una Cámara de representación autonómica y que, por lo tanto, se hablan de problemas supraprovinciales que nos permiten a los españoles seguir avanzando en nuestro Estado de derecho.

Luego es evidente que el doble control al Gobierno también es positivo para la sociedad, y también el doble control legislativo. Al final, que las leyes tengan que pasar por las dos Cámaras permite que, desde un punto de vista más provincial o autonómico, se puedan limar diferentes cuestiones legislativas.

Ser senador, me ha servido para darme cuenta de que tenemos una Cámara Alta mucho más útil de lo que yo mismo pensaba. Aunque es verdad que falta mucha comunicación desde el propio Senado para que la gente entienda mejor el trabajo que se realiza.

En segundo lugar, ha habido otro cambio muy importante en nuestra sociedad. Había mucha gente que ponía en duda el Estado de las autonomías. Sin embargo, por desgracia ante esta situación, nos hemos dado cuenta de que han sido las propias comunidades las que han sido capaces de sacar adelante los problemas con los que nos hemos ido encontrando los últimos meses.

Si no hubiéramos tenido un Estado autonómico vertebrado y tan fuerte como lo tenemos probablemente hubiéramos tenido más problemas de los que ya hemos tenido este 2020.

Y es verdad que hemos visto una serie de comunidades que han ejercido una labor de gestión francamente buena que han llegado hasta el ciudadano. Podemos hablar de Andalucía, Madrid o Castilla y León, pero por desgracia para este Gobierno que nos ha tocado vivir en el peor momento, incluso las comunidades autónomas gobernadas por el PSOE lo han hecho mucho mejor que el Gobierno central. Son sus propias comunidades las que les ponen frente al espejo. Eso denota lo mal que lo ha hecho el Gobierno, la comparativa con sus propios gobiernos autonómicos.

Su paso por el Senado fue corto y es desde finales del 2019 el delegado de la Junta de Andalucía en Madrid. ¿Cuál es su trabajo?

Divido mi trabajo en una serie de apartados muy estancos. Por una parte tenemos la labor de apoyo y coordinación de la agenda del Gobierno autonómico en Madrid. Es decir todas las reuniones y visitas…Desde el presidente de la Junta, pasando por todo el gobierno, consejeros, directores generales etcétera.

Hay que tener en cuenta que Andalucía es la comunidad autónoma que más españoles aporta al conjunto de la nación, más de ocho millones y medio. Eso quiere decir que Andalucía tiene mucho que decir en la capital de España. Por lo tanto los altos miembros del Gobierno andaluz tienen que estar continuamente yendo a Madrid a los Ministerios, medios de comunicación, grandes empresas, asociaciones…Para permitir un avance y un cambio como el que estamos viendo en Andalucía.

Por una parte esa labor de coordinación y acompañamiento a todo el Gobierno andaluz en Madrid. Por otro lado, en Madrid tenemos lo que denominamos como «entidades de Andalucía en Madrid». Hasta 26, lo comúnmente llamado «casas regionales», entes autónomos a los que les damos todo el apoyo posible. Son los transmisores de los valores andaluces, del folclore andaluz, del sentimiento…Son casas generadas en un momento de diáspora andaluza no sólo hacia Madrid sino a otras partes de España y el mundo. A mí me toca de cerca las de Madrid. Tratamos de hacernos presentes para que sientan lo más cerca posible a la Junta de Andalucía.

En tercer lugar llevamos a cabo una labor muy importante de captación de intereses económicos y sociales para Andalucía. Madrid es todo en nuestro país, las grandes empresas están en Madrid.

Por lo tanto aquellos que tengan intereses comerciales en Andalucía llaman a la puerta de la delegación que dirijo para tratar de encontrar una vía de trabajo rápida con el Gobierno andaluz. Somos muy amables con aquellos que quieren llegar a Andalucía a realizar inversiones, tratamos de ponerles una alfombra para que esa inversión se haga a la mayor brevedad posible y que pueda crear lo más pronto posible el mayor número de puestos de trabajo y que, por lo tanto, pueda hacer crecer a Andalucía y a los andaluces.

En 2018 el PSOE pierde por fin Andalucía. ¿Va ser difícil reponer a la comunidad de todo el despilfarro de la Junta de Susana Díaz y sus predecesores?

Se acaban de cumplir dos años de gobierno del cambio en Andalucía. Cambio que pedía a gritos el pueblo andaluz. Se ha demostrado que era necesario.

Más allá de entrar a todos los errores que se hicieron durante tantos años y que perjudicaron tanto a Andalucía me gustaría exponer una realidad: las políticas de este Gobierno han funcionado con dos emblemas clarísimos.

Por una parte ya hablaba de lo amables que queremos ser con el interés de la inversión privada en Andalucía, eso se demuestra tratando de eliminar toda la burocracia ineficaz y toda la normativa que lo único que hace es impedir que se puedan llevar a cabo esas inversiones.

Y lo más importante es que se ha demostrado que hay una política realmente eficaz de bajada de impuestos acompañada de una gran gestión. En estos dos años ya se ha demostrado.

Se han bajado los impuestos y son los dos años en los que más dinero se ha recaudado. Gracias a como ha crecido la economía andaluza a pesar de las circunstancias. Eso ha permitido que nos hayamos encontrado con los dos mayores presupuestos de la historia de Andalucía en inversión social, sanitaria, educativa…

“Vox no está suponiendo ningún problema para Andalucía, todo lo contrario”

Es precisamente con la creación de este gobierno andaluz cuando irrumpe Vox en el panorama político. Desde la izquierda y sus terminales mediáticas se declara la «alerta antifascista» ¿Qué opinión le merece la formación de Abascal?

Evidentemente hay muchas cosas que tenemos en común. Al igual que con ciudadanos, como se está demostrando en este pacto de gobierno. Al final la derecha ideológica española la integramos los tres partidos y hay muchos aspectos en los que estamos de acuerdo. En otros no tenemos por qué estarlo. Probablemente en la parte más socialdemócrata de Ciudadanos o en la parte más extrema de Vox no tengamos que estar de acuerdo.

Pero eso no quiere decir que no podamos ponernos de acuerdo con diálogo y con gestión para sacar adelante los problemas de los andaluces. Se está demostrando. Vox no está suponiendo ningún problema para Andalucía, todo lo contrario, está permitiendo que el gobierno andaluz saque adelante cuestiones tan relevantes para Andalucía como son los propios presupuestos. Hay que agradecer los esfuerzos que ellos han hecho y los que nos han permitido hacer con esos apoyos.

Así que nada de demonizar a un partido puramente constitucional y con el cual tenemos puntos en común.

A ver si Andalucía es el espejo en el que se miran las formaciones a nivel nacional porque si no va a ser difícil acabar con este Gobierno.

Muy difícil. Quizá la Ley d’Hondt en otro tipo de niveles te permita que este tipo de uniones se puedan dar. Pero en el plano nacional es muy difícil con los restos de algunas provincias que impiden realmente sumar a las tres derechas. Eso hace que en este momento sea muy difícil plantear un proyecto de unidad de las tres derechas para tratar de sumar más. No de convencer a la sociedad, creo humildemente que este es el peor Gobierno en el peor momento.

El problema es que la Ley d’Hondt y nuestro sistema electoral impide que se pueda producir ese cambio. Por lo tanto hay que aceptar lo que tenemos ahora mismo en la Moncloa y el sistema de mayorías que se ha dado en el Congreso de los Diputados. Pero evidentemente es un sistema que está perjudicando mucho a la sociedad española.

Es un enamorado de su tierra, Granada, en un futuro ¿Le gustaría presentarse a unas municipales?

Ciertamente soy un enamorado de Granada. Sé que suena muy a tópico, pero al final como no son decisiones que uno pueda tomar autónomamente…No es que me deje llevar, es que sin duda voy a estar donde el Partido Popular y mi presidente nacional, Pablo Casado, y mi presidente autonómico, Juanma Moreno, quieran que esté.

Me siento muy identificado con mi ciudad, he sido nombrado en dos ocaciones embajador de la ciudad por dos alcaldes de dos partidos diferentes, eso quiere decir que mi identificación es total con todo lo que hace la ciudad, mande quien mande.

Respeto mucho a los granadinos. Desde Madrid he tratado siempre de ayudarlos mucho. Ahora con la obligación no sólo de ayudar a Granada, sino al resto de provincias andaluzas, pero siempre con ese ojito.

Cada vez que puedo me escapo a Granada, donde tengo a mi familia. Si en el futuro tengo que estar aquí pues estaré. Bien sea en la política o donde tenga que estar. Tampoco hay que anclarse a una situación concreto. Pero evidentemente sería un honor para mí poder ayudar a los granadinos en primer plano.

“Las comunidades han gestionado la pandemia a pesar del Gobierno”

¿Los mecanismos de los que disponen las comunidades son suficientes para defenderse de los ataques continuos del gobierno socialista a la libertad?

Las comunidades han gestionado la pandemia a pesar del Gobierno. Eso ya es algo que demuestra que el sistema en el que vivimos es un Estado que goza de una muy buena salud.

Lo explicaba muy bien mi presidente Juanma Moreno muy al principio de toda esta crisis, cuando se constituye el primer estado de alarma y son Moncloa y el Ministerio de Sanidad quienes toman las riendas de esta situación.

Él conocía muy bien el Ministerio de Sanidad. Al final te das cuenta de que como la mayoría de competencias están en manos de las comunidades autónomas el Ministerio de Sanidad no tiene experiencia ni personal para sacar adelante una gestión tan complicada como esta.

Sin embargo, son las Consejerías de de Sanidad las que llevan muchos años en el día a día de la gestión sanitaria española. Y ellos sí saben como gestionar una situación como esta.

Se ha demostrado que esa capilaridad en la toma de decisiones ha permitido que se haya podido llegar a donde hemos llegado. Pero insisto, se ha gestionado bien en las comunidades autónomas a pesar del Gobierno.

Porque incluso en esta situación en la que tenemos un estado de alarma hasta mayo seguimos preguntándonos para qué lo queremos si el presidente no toma decisiones.

Cada día se lo ponen más difícil a las comunidades Autónomas. Y quiero dejar claro que no es una cuestión de que se lo estén poniendo más complicado a las gestionadas por el Partido Popular. Es que incluso las gestionadas por el Partido Socialista u otros partidos se han encontrado con esas dificultades que pone el Gobierno en el día a día.

Por eso se puede realizar nítidamente esa comparativa con la gestión del Gobierno, que ha sido totalmente nefasta. El día que la izquierda española comprenda que incluso Donald Trump ha sido mejor presidente para Estados Unidos que Pedro Sánchez para España nos daremos cuenta del grave problema en el que nos hemos metido durante estos años.

Durante muchos años ha trabajado mano a mano con Federico Jiménez Losantos, cuando estaba en EsRadio y Libertad Digital. Pero ahora trabaja para España en el Partido Popular…¿Le duele escuchar algunas de sus opiniones contra su partido?

Tengo el privilegio de mantener una gran amistad con alguien como Federico, que ha sido algo más que un maestro para mí, le he considerado casi como un familiar en Madrid. Para mí haber trabajo junto a él ha sido de lo mejor que me ha pasado. Como también poder trabajar junto a Pablo Casado.

Evidentemente me duele que se produzca esa situación, pero entiendo que es algo puntual y conozco bien a Federico desde hace muchos años. Creo que Pablo está tomando las decisiones que debe tomar, y a Federico le toca dar su opinión y no tengo porqué estar de acuerdo, aunque la respeto.

Y entiendo que haya gente que no comprenda que le pueda faltar al respeto al Partido Popular y a mi presidente nacional Pablo Casado, pero como he estado tanto tiempo con él sé que esa forma que tiene de transgredir y pasar ciertas líneas…personalmente no le doy esa relevancia, le conozco y sé que también lo hace para conectar con su propia audiencia.

Sé que limarán esas asperezas, los dos son unos liberales convencidos, se han entendido durante mucho tiempo y ahora simplemente tienen una pequeña disparidad de opiniones que seguro que en el futuro será nuevamente un consenso.

Conoce bien el baloncesto español. ¿Tiene futuro la ACB si sigue sin haber público en los pabellones? ¿Qué sentido encuentra a que pueda haber 5000 personas viendo a Raphael en el Wizink Center y no viendo un partido del Estudiantes o del Real Madrid?

Tiene un sentido. La gestión que está haciendo el Gobierno de esta crisis en contraposición de lo que están haciendo las Comunidades autónomas. Cumplía con la normativa autonómica que regía en Madrid en ese momento. Tengo el privilegio de tener una gran relación con el director del Wizink Center y con la propia presidenta de la Comunidad de Madrid y sé que han estado muy preocupados por esta situación. Pero la normativa es la que es y no podían saltársela ni en una dirección ni en otra.

En contraposición con un evento deportivo, que es el Consejo Superior de Deportes quien dictamina si puede entrar o no público. Personalmente no entiendo que pueda haber público en un evento de las mismas características y no en otro evento.

Si los expertos entienden que cumpliendo una serie de medidas y protocolos sanitarios y numéricos puedan darse unas cifras para ver a Raphael se tienen que dar también para ver al Real Madrid de baloncesto.

Sobre todo porque hemos visto también esa situación cada fin de semana en la liga femenina de baloncesto española donde sí está entrando público. Si hemos visto algún partido muy interesante en Salamanca con 2000-3000 personas por qué no puede haberlas en el gran clásico del baloncesto español.

Yo creo que el CSD y los gobiernos autonómicos deberían sentarse y tomar una decisión en común porque alguien está saliendo perjudicado de todo esto. Si en unos casos se puede entrar y en otros no alguien sale perjudicado.

Doy por hecho que si los expertos permiten que entre esa gente es porque consideran que se dan las circunstancias para que entren. No pongo en duda si deben entrar o no, a mí no me compete. A mí me compete poner negro sobre blanco. Las comunidades autónomas podemos regular esto mientras el CSD ha decidido bloquearlo.

Estoy muy preocupado por la circunstancia, lo paso francamente mal cuando veo un partido. Veo que se nos está agotando este modelo, no veo identificación del aficionado con los equipos, cada vez que veo un partido veo a jugadores que desconozco por completo…Sin público…cuando el baloncesto ha sido un deporte en el que el público se ha hecho notar mucho. En algunos momentos teníamos más gente en los pabellones que audiencias en televisión.

Veo que el baloncesto está agonizando y sus dirigentes no son capaces de tomar decisiones. Lo que no sé, porque no estoy dentro es si no son capaces por su propia incapacidad o porque el CSD se lo impide. De cualquier forma, se nos está agotando nuestro baloncesto porque no somos capaces de sacarlo de esta crisis.

En contraposición está el fútbol español, que es verdad que ha sufrido grandes recortes, y a ver como sale antes esas pérdidas el próximo año… pero por lo menos sabemos que va a salir a flote y va a seguir siendo una liga importantísima que va a seguir generando ese dinero y puestos de trabajo, además de la ilusión que genera el fútbol español.

Pero el baloncesto español me preocupa muchísimo.

¿De dónde viene su predilección por Luka Modrić?

Me gustaba mucho como jugador antes de llegar al Real Madrid. Me identificaba mucho con él futbolísticamante. Recuerdo que lo comentaba incluso con el creador de ‘Oliver y Benji’ cuando presentamos en Japón la biografía de Luka Modrić. Me recordaba a aquellos dibujos con los que yo crecí en mi infancia. Me parecía un personaje más que podía jugar perfectamente con Oliver Atom. De hecho en Japón nos decían que era probablemente uno de los jugadores actuales que más se parecía a lo que simbolizaba Oliver Atom.

Y cuando lo ficha el Real Madrid me doy cuenta, en aquellas batallas de los medios de comunicación, en las que todo se polariza, que prácticamente su madre y yo éramos los únicos que defendíamos en este país a Luka Modric. Aquello se convirtió en una bandera más para mí.

Hubo una editorial que quiso hacer una biografía del genial jugador croata y lo primero que hicieron fue llamarme a mí para el encargo. Con lo cual disfruté mucho, fue una enorme experiencia el poder sacar adelante todo aquello, y después todos los meses de promoción y todos los viajes que pudimos hacer gracias a las diferentes ediciones del libro.

Al final me ha permitido sentirme muy cercano al propio Modrić. Al que por cierto le tocó vivir una infancia durísima y ha tenido una vida que marca mucho su propia trayectoria. Me alegro mucho de que haya sido capaz de renovar con el Real Madrid, estaba siendo un jugador fundamental y que se encontraba probablemente en el mejor nivel de su carrera, a pesar de la edad.

Portada de la biografía de Luka Modric escrita por Vicente Azpitarte

«Deberíamos demostrar esa bravura y ese coraje para decirle a este Gobierno que no es el Gobierno que se merece España en esta situación»

¿Queda bravura en España?

¿Bravura? Creo que está situación nos ha adormecido a todos. Deberíamos tener bravura para demostrar, desde lo más profundo de nuestra sociedad, no sé si en la calle, en redes sociales o de la forma que podamos sanitariamente, pero deberíamos demostrar esa bravura y ese coraje para decirle a este Gobierno que no es el Gobierno que se merece España en esta situación, y ojalá sí que podamos mostrar ese coraje en los próximos meses, alzar esa voz, para que, entre otras cosas, la libertad individual se pueda seguir ejerciendo como nos hemos ganado con el paso de los años en nuestra democracia.

¿Qué sería lo más parecido al Infierno para Vicente Azpitarte?

El Gobierno de Pedro Sánchez, sin duda. Lo que pasa es que yo creo que el Infierno debe ser muy divertido y este Gobierno, sin duda, no lo es.

¿Y al Paraíso?

En este momento el Paraíso me parece la conjunción Madrid-Andalucía, que demuestra que la gente puede ser libre, puede decidir cómo quiere vivir. No se le pregunta a nadie de dónde es. La gente disfruta de su vida, de la toma de decisiones en libertad. Sin duda, el Paraíso y oasis de libertad español está en el binomio Andalucía-Madrid.


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Publicado por Carlos Luque Flórez

Periodista polivalente. Soy de Aragón, la tierra noble.

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