El desGobierno de España es una manada de avestruces

El desgobierno de España es una manada de avestruces

CARLOS LUQUE FLÓREZ

La comparación es obvia. Nuestro no-querido Gobierno es experto en no asumir responsabilidades ni prevenir problemas hasta que se da de bruces con ellos. Llegado el caso su defensa se basará en “no se podía saber” o “la culpa es de Ayuso”, quizá lleguen a recurrir a “esto es por El Rubius”.

El mayor ejemplo de “esconder la cabeza como un avestruz” es obviamente el coronavirus. Pero hay muchos más, demasiados para un país avanzado y para un Gobierno que cuenta con miles de asesores. Podríamos enumerarlos pero no tengo ganas de alterarme ni usted tanto tiempo para leerme.

En ‘Analogías varias’ buscamos ir más allá de lo obvio. ¿En qué más se parece el avestruz y el desGobierno?  

¿Cuántas veces hemos escuchado la expresión “no escondas la cabeza como el avestruz”? Frase absurda que hace referencia al supuesto comportamiento del ave cuando afronta un peligro. Digo que es absurda porque es un mito popular.

La recurrente frase ha sido tan manida que todo el mundo atribuye la cobardía y un comportamiento ridículo al avestruz, cuando realmente ante el peligro lo que hará será huir a 70 kilómetros por hora, si lo ve plausible, o enfrentarse ferozmente al depredador con sus largas y pesadas patas. En fin, no soy Felix Rodríguez de la Fuente así que volvamos al tema: el desGobierno de España es una manada de avestruces

Del mismo modo que “esconder la cabeza como un avestruz” forma parte del acervo popular y es una mentira, también es un mito que la izquierda se preocupe del obrero y luche por sus derechos y bienestar. Cuando la izquierda llega al poder se preocupa de que sus representantes coman más y mejor. Hasta ahí llega su “dignidad social”.

Casa Pablo Iglesias

Lo mismo sucede con las alas del avestruz, son prácticamente un adorno, diríase sin conocer la especie que puede volar, sin embargo no le sirven para alzar el vuelo, son un engaño.

Así actúan nuestros gobernantes, son pura fachada y discursos vacíos que no sirven para nada más que para adornar su penosa gestión. Un avestruz, por mucho que agite las alas, nunca va a echar a volar, un socialista o comunista, por mucho que intente gobernar, nunca va a hacerlo bien. Lo imposible es imposible. 

Nombradas ya las alas podemos seguir examinando el extraño cuerpo del ave. Concordarán conmigo en que, por encima de las kilométricas patas, lo que más llama la atención del avestruz es su largo cuello, que además de extenso es flexible. Lo que les permite alzarlo para llegar a árboles o adaptarlo y acceder cómodamente al suelo. También en eso es experto Sánchez y los suyos. Cambian su forma de actuar en función de lo que les convenga en cada momento. 

El avestruz es un animal nómada. Cambia de escenario según le convenga, ¿les suena? “Si quiere le digo 20 veces no”, “no pactaré con Podemos” “no dormiría tranquilo” y un largo etcétera son la sabana por la que se mueve el líder de la manada. Por suerte, cada vez engañan a menos gente.

Aunque se parezcan ente sí hay distintos tipos de avestruz. Me queda la duda de si en el Consejo de Ministros ocurre lo mismo. Algunas avestruces pueden parecernos más majestuosas que otras, otras tienen un plumaje más bonito, las hay más inteligentes…Pero al final no dejan de ser lo mismo, un bicho alto con patas largas, cuello alargado y plumaje voluptuoso. Inevitable pensar en ministros como Calviño o Robles, quienes de vez en cuando regalan un arrebato de teatralizada dignidad, pues al final no se van ni con aceite hirviendo.

Regresemos al titular del artículo y hablemos de las manadas de avestruces. La estructura social de sus rebaños es peculiarmente parecida a la de nuestro gobierno. 

Si se dan las circunstancias las avestruces pueden convivir en grupos de hasta 50, ¿circunstancias tales podrían ser el querer reírse de los españoles en plena crisis y despilfarrar cantidades ingentes del erario público en 22 ministerios? Pío.

En todos los grupos de avestruces hay un Sánchez dominante, digo, macho. No obstante, pueden aparecer machos más jóvenes con moño o coleta que quieran el dominio de la manada.

Eso provoca brotes de comportamientos agresivos, pero la mayoría de veces quedarán sólo en advertencias como silbidos o alas expandidas para mostrar la jerarquía. Simples amenazas para marcar, porque la realidad es que la mayor parte del tiempo las avestruces viven en armonía y disfrutan de la compañía de sus congéneres. Será muy difícil ver la ruptura de una manada, todo queda en sustos. 

Sánchez Iglesias

Saben que me gusta insuflar esperanza al final de cada analogía así que busquemos el lado bueno de las cosas.

Aunque hay muchos tipos de avestruces, por desgracia para la especie y para el mundo muchas de ellas están en peligro de extinción. Por fortuna para nuestra analogía eso nos indica que a pesar de su “grandeza” y potencia pueden acabar desapareciendo.

La causa de la extinción de varios tipos de avestruz es debida a la alteración de su hábitat. Lo mismo sucede con el socialismo y el comunismo. Son muchos los necios poco formados que apuestan por ellos cuando están en la oposición. Sin embargo, en cuanto tocan poder, su legitimidad y apoyo popular no tarda en desmoronarse. 

El hábitat natural de un sanchista-podemita no es el gobierno. Es, a lo sumo, la oposición. No me cansaré de decir que la izquierda vive de la confrontación y polarización de la sociedad, llegando a reducir la lucha a lo absurdo. Y cuando tienen que tomar decisiones su gallardía y eficacia cae por su propio peso.

¡Lo olvidaba! Como muchas aves, los machos bailan para atraer a sus hembras. Otros son más de ofrecerles ministerios.

«Todos debemos ir engrosando ese pequeño ejército, ¡Qué el día de mañana se considerará un ejército heroico!, mucho más que los que lucharon con las armas en la mano: el ejército de los que un buen día dijeron que había que hacer algo para proteger a una Madre que no se queja, que nos ha dado todo lo que tenemos, ¡y a la que estamos matando…!»

Félix Rodríguez de la Fuente

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Publicado por Carlos Luque Flórez

Periodista polivalente. Soy de Aragón, la tierra noble.

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