La arquitectura es contexto ~Repartiendo arte~

Biblioteca, Gando, Burkina Faso. (Francis Kéré, 2010- en curso)

Biblioteca, Gando, Burkina Faso. (Francis Kéré, 2010- en curso)

MANUEL LIEDANA DE OTAZU

La arquitectura necesita un contexto. Un contexto a todas las escalas, si no se cae, se desmorona en ese intento de ser obra de arte, y lo que iba a ser arquitectura, termina siendo una simple construcción.

Podríamos hablar del contexto social de la obra de arquitectura, del contexto territorial, o del contexto histórico… Cosas a las que la obra debe atender y estar sujeta, pero de las que no tiene un gran interés hablar a no ser que se analice una obra; que no es el objetivo del artículo de hoy. No, quiero analizar este contexto en el ámbito más artístico y constructivo.

Aunque la obra de arte muchas veces sea el dar rienda suelta a la imaginación, esta necesita de unos límites, unas reglas del juego por así decirlo, un contexto. Como la música se ajusta a la partitura, o la obra literaria se ciñe a una lengua, la obra de arquitectura debe hacer lo mismo.

Estas “normas”, por llamarlas de alguna forma, son tan concretas en algunos aspectos, como difusas en otros. Son concretas en esos aspectos de Firmitas y Utilitas que comentábamos en el artículo pasado, no puedes hacer un voladizo de 50 metros, no puedes, punto. Llegará un día en el que el contexto cambie y la tecnología avance, y entonces se podrá, pero de momento, no.

Pero, en el ámbito más formal, en el más artístico, esa Venustas de la que hablamos, ¿hay algún límite? Les seré sincero, no creo estar capacitado para dar respuesta a esa pregunta, así que me voy a sujetar en el contexto artístico. Me voy a intentar apoyar de un ejemplo para explicar esto, que no es fácil.

Reforma Notre Dame de París

El otro día vi esta cosa, siento que la hayan tenido que ver ustedes también, pero creo que es más visual así. Sí, se trata de uno de los proyectos de restauración de Notre Dame, y al parecer tiene algunos apoyos. ¿Qué les parece? No quiero influir en su opinión, pero a mí se me revuelven las tripas.

Bueno, antes de explicar nada es importante hacer una distinción, la RAE define restauración como “reparar, renovar o volver a poner algo en el estado o estimación que antes tenía” y define reformar como “volver a formar, rehacer”. Y lo que necesita Notre Dame es una restauración.

Dicho esto, empecemos, hablábamos de que la arquitectura tiene unos asideros en el contexto del arte que la ayudan a tomar una forma, bien, pues aquí lo que se hace es soltarse de esos agarres, y tirarse al vacío. Es verdad, que, en la actualidad, construir en cualquier otra circunstancia algo gótico carecería de sentido y no tendría interés. Pero, esto es una restauración, no una reforma, y, por tanto, se ha de atender a lo preexistente.

Por hacer una comparación, es como si a “El Quijote” se le quemaran un par de páginas y se sustituyeran con las novelas de “Crepúsculo”.


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