Revilluca en estado puro

Revilluca en estado puro

CARLOS LUQUE FLÓREZ

«El puro no es mío (…) No Fumo» / «Fumé de camino y lo dejé apoyado en un cenicero para luego» / «Puede haber una foto mía con el puro en la mano pero nunca en la boca».

Salvando las distancias de lo (en mi opinión) meramente anecdótico al escándalo internacional es fácil acordarse de Ábalos-Delcy y sus mentiras después del lamentable espectáculo que Miguel Ángel Revilla, presidente de Cantabria, ha ofrecido en las últimas fechas. Imagino que conocen los hechos pero por si viven en una cueva…»Revilla ‘cazado’ comiendo en el interior de un restaurante cuando lo tiene prohibido por el Covid«

Tengo que reconocer que no tengo una opinión formada acerca de la legitimidad o no de increpar a un político en público en su ámbito privado, a no ser que seas el creador de los escraches, en ese caso: Cest la vie.

Sin embargo, entiendo que el hastío del pueblo ante la continua incoherencia de la clase política pueda llegar a estos extremos. Y es que, el hecho en sí, que un político esté comiendo en un restaurante y fumándose un puro, no le importa a nadie. El problema es el pre y el post.

Por muy personaje televisivo adicto a sí mismo que sea Revilla no deja de ser una suerte de socialista. Y como buen socialista la hipocresía le corroe por dentro, y de vez en cuando necesita una vía de escape; eso es lo que ha ocurrido con la comida en La Capitana.

Hablamos del antes y el después de los hechos. El antes le deja como un tipo falso que en cuanto puede se salta a la torera sus propias directrices. Anteayer acusaba a Ayuso de crear en Madrid una «bomba vírica» como consecuencia de aplicar unas medidas de las que ahora se aprovecha. Además lleva meses pidiendo ejemplaridad a los cántabros para abonarse al «haz lo que yo diga no lo que yo haga» en cuanto le es posible.

Revilla puro

Así pues, el pre de los hechos habla muy claro de la figura del presidente cántabro. Pero el post lo define a la perfección. Su ególatra vanidad le lleva a querer copar pantallas hasta cuando le dejan en ridículo. El del puro es paradigma de ese comportamiento que no escapa a muchos políticos. ¿Qué necesidad tiene de justificar lo injustificable? ¿Por qué narices no se callan y punto?

Si te han pillado con el carrito del helado qué te lleva a arrastrar todavía más tu figura. Sabemos que no vas a dimitir, seguramente ni siquiera sea motivo de peso para ello. No obstante, cállate, agacha la cabeza y capea el temporal, no seas tan chulo de encararte con tu pueblo. Simplemente deja que el tiempo pase y entierra tu nuevo show si eres capaz. Mal que eso es lo único que le gusta a Revilla, ¿verdad? «Que hablen de ti aunque sea bien». Lo único que le importa es aparecer en las televisiones de España cueste lo que cueste. Si no, ¿qué te lleva a ofrecer una grotesca rueda de prensa en la que quedas como un pazguato? Miguel Ángel, lleva usted más de la mitad de su vida en la Asamblea Regional de Cantabria, retírese a Cabárceno y deje de dar pena.

Si bien es cierto que eso es precisamente lo que ahora está intentando hacer el líder del PRC. Su intentona de victimizarse al tiempo que chulea es lamentable. Asegura sentirse más amenazado que en tiempos de ETA, casi nada. Va más allá y se atreve a esbozar que VOX está detrás del «acoso» contra su persona. La «ultraderecha» tiene la culpa de todo, Revilluca el del ‘Movimiento’ dixit.

Revilla puro

Lo peor es lo que queda por venir. Vamos a ver a Revilla «el acosado» en una nueva tournée mediática. El analista político que pidió el voto para Zapatero asegurando que salvaría España dará ahora lecciones de humanidad. Seguramente tendremos que soportar ese tono pedagógico de un tipejo despegado de la sociedad que vive en una burbuja de anchoas y empresarios que actúan como groupies que se arriman al árbol que más sobra da. Ese árbol, cuyas raíces llevan cuatro décadas nutriéndose del Estado de las autonomías no debería dar lecciones de nada.

Revilla es un populista capaz de girar continuamente en un tour mediático con tal de tapar su pobre y superflua gestión. Mención aparte merece la terquedad de las televisiones que permiten que un político en activo se sirva de ellas para hablar de sí, y nunca de Cantabria o sus problemas. ¿Por qué se nos vende a Revilluca como el dios de los cántabros cuando nadie se lo toma en serio y apenas cuenta con un tercio de representación en el Parlamento?

La respuesta, como a muchos de los problemas de la sociedad actual, se basa en la infantilización y mediatización de la política. El autodestructivo triángulo simbiótico de medios, ciudadanía y gobernantes es un genial caldo de cultivo para un demagogo, cuyo discurso se fundamenta en «¡Viva Cantabria! Sobaos y anchoas para todos» . Por cierto, ese reparto de conservas a diestro y siniestro por toda España provoca gastos de más de medio millón de euros que en su mayor parte facturan empresarios ligados al Partido Regionalista de Cantabria. ¡Qué casualidad!

Los defensores de Revilla argumentan que lo único que quiere es defender los intereses de los cántabros. Pese a ello la única ambición del regionalista parece ser que el AVE llegue a Santander. En su circo no importa que presida una de las comunidades autónomas con mayor paro, o que sea la región con una mayor tasa de desempleados que no recibe prestación alguna. Tampoco parece quitarle el sueño la poca modernización de su querida patria o su brutal dependencia del ‘sector servicios’. «Dame Corbatas de Unquera y dime tonto» debe pensar. Menos mal que es regionalista, sino cualquiera diría que desprecia a los habitantes de la tierra que le vio nacer…

El locutor santanderino Walter García da en el clavo al definir a este malabarista como “el mayor estafador social de España“, que “vive de llenarse los bolsillos con millones de euros con los libros, la televisión y la parafernalia en general”.

Revilla puro

Cántabros, Miguel Ángel Revilla os ha intentado engañar diez veces. Que no haya una undécima, por dios. Si bien es cierto que desde el punto de vista de un aragonés egoísta les diría que le voten hasta que no esté entre nosotros. De lo contrario su presencia mediática quizá llegase a limites insospechados. 

Revilla, la política no  es una barra de bar de la que tú disfrutas mientras tus conciudadanos lo tienen prohibido. Ya sabes lo que dicen, tanto va el cántabro a la fuente…


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Publicado por Carlos Luque Flórez

Periodista polivalente. Soy de Aragón, la tierra noble.

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