Un Cuerpo Nacional de Funcionarios

Un Cuerpo Nacional de Funcionarios

KAY

Entre la nueva Ley de Seguridad Ciudadana y las múltiples opiniones expertas de aquellos que no se han subido a un “zeta” (coche patrulla) o vehículo policial en su vida, tenemos la mesa puesta, pero no hay hambre.

Miren estimados, llevo unos días esperando a ver en qué desembocará la acción policial que tuvo lugar en Usera el otro día y nada, claramente. Como bien sabrán, un grupo de agentes de la Policía Nacional tuvo que reducir con varios disparos a un indigente subsahariano que portaba un cuchillo y trató de amenazar al personal en un centro médico, su intento fue exitosamente reprimido por los de azul, no obstante, uno de ellos resultó acorralado corriendo peligro su vida; ahí terminó el asunto.

Ya se pueden imaginar a los abogados de salón, cerveza y manta y “expertos” en materia penal y criminal; dedos bien calentitos y a soltar simpatías a destajo, que en este país es deporte de élite por excelencia. Personalmente conozco a algunos policías, todos ellos dignos portadores del uniforme y placa de tan digna y respetada (por los inteligentes) institución, y me cuentan sus sensaciones. Sin duda, acabaremos teniendo un Cuerpo Nacional de Funcionarios. 

A continuación, como no podía ser de otra manera y para explicar lo que opino al respecto de toda esta pesadilla de mala muerte, citaré al maestro de maestros, a don Arturo Pérez-Reverte: “Porque así, cada vez más, nos arriesgamos a que frente al fulano del cuchillo, ante el atropellador, ante el malo que siempre estará ahí, beneficiándose de nuestros derechos y libertades, pero también de nuestra estupidez y nuestra demagogia, el guardia al que le toque, aunque sea honrado y valiente, deje la pistola en la funda, mire hacia otro lado y piense: “Anda y que os proteja vuestra puta madre” “. Y es así, ni más ni menos; un Cuerpo Nacional de Funcionarios.

Tratando ahora más de cerca, aunque sin enfrascarme de lleno (ignorancia) hablaré de la nueva Ley de Seguridad Ciudadana. Se reducirá el tiempo de detención de 6 a 2 horas y a los efectivos de las UIP (Unidad de Intervención Policial) se les arrebatará el material necesario para abarcar las jaurías de salvajes que, con alto nivel de inconsciencia e ignorancia, destrozan todo lo que ven por el camino, porque quiero y puedo y hay que causar sensación oigan. Si están interesados en saber más, basta con que lo busquen en cualquier parte; es “trending topic”.

Como siempre, los expertos de tinte rojo y morado son los que sacan adelante propuestas para que el buenismo sea protagonista en las calles, es decir, que el libertinaje campe a sus anchas por las ciudades de España. 

De haber una manifestación en favor de los ángeles de azul, estaré en primera línea porque yo sí sé valorar el sacrificio y esfuerzo de aquellos que reciben ladrillazos, insultos, cócteles molotov, etc. Hace falta ser miserable para no aceptar que se necesita un organismo preparado hasta la médula para parar las insensateces de aquellos que sólo piensan en su causa y olvidan la vida en comunidad.

Y es que, estimados, ¿de verdad se piensan que los agentes son máquinas? ¿Que, sin el amparo necesario, van a mover un dedo en situaciones límite? Hace falta ser cateto para creerlo, al final tendremos funcionarios y no policías, puede que no ahora pero sí en un futuro. Y no porque ellos no quieran servir y proteger al ciudadano, sino porque con las últimas medidas y las que estarán por llegar, se les está arrebatando el poder necesario para ser muro frente a las amenazas diarias contra la ciudadanía y el orden en las calles. 

No me vale el “les pago con mis impuestos, que hagan su trabajo”, no sean idiotas, la respuesta a esa imbecilidad la sabe cualquiera que piense un poco, cuestión que no practican los que aplauden las últimas decisiones del desgobierno actual. Al final nos va a quedar un Cuerpo Nacional de Funcionarios y, ¿saben qué? Lo entenderé.


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