Feliz Navidad, Ursula

Feliz Navidad Ursula

CARLOS LUQUE FLÓREZ

Como ellos mismos dirían…»deeply» cabreado con la última mamarrachada ocurrencia de la Comisión Europea. Ayer descubríamos que habían hecho público un documento en el que se exhortaba a sustituir la tradicional fórmula «feliz Navidad» por un somero «felices fiestas». Esta tontería se hacía, como no, en pro de la «inclusión». Los de Bruselas en su ridícula línea: cuesta abajo y sin frenos.

Los estirados flamencos pretenden adiestrar a los funcionarios de la UE y les recomiendan «evitar considerar que alguien es cristiano». No vaya a ser que ofenda al tonto de turno, ya que piensan que «es necesario ser sensible al hecho de que las personas tienen tradiciones religiosas diferentes». Fíjense cómo estará la cosa para que hasta el actual Vaticano haya cargado contra la UE.

Así pues, sepan ustedes, orgullosos ciudadanos europeos, que para Ursula y sus lacayos lo que vamos a celebrar no es la Navidad, sino un nuevo «período de vacaciones». ¡Claro que sí!

Puede que ser adalides de la inclusión desde la ciudad europea donde existe un tal Molenbeek, además de otras No-Go areas para mujeres y homosexuales, resulte algo hipócrita. Pero eso a nuestros amos bruselenses se la trae al pairo. Al consenso progre no le importa hacer el ridículo a sabiendas mientras el mensaje impere.

Porque no se olviden, orgullosos ciudadanos europeos, de que debemos evitar propagar la fe cristiana, enemiga de la inclusión, al mismo tiempo que defendemos que el Hijab no sólo es «inclusivo» sino un símbolo de «libertad». La Navidad ataca la igualdad, no obstante debemos ser partidarios de felicitar a nuestros «hermanos musulmanes» el Ramadán, el Muharram y la madre que les parió.

Todo esto sería una tontería más, propia del buenismo, sino fuera por la velocidad y el cariz que está tomando el proceso. La misma von der Leyen que hace un par de años publicaba este perturbador tuit ahora nos pide evitar pronunciar la palabra «Navidad».

Sin ser yo amigo de conspiraciones es imposible no pensar en teorías como lo del Plan Kalergi. Sólo con mencionarlo el progre de turno nos tachará de nazis conspiracionistas. Bien, a ese le diría que lea a la antifascista Oriana Fallaci o que recuerde las palabras del presidente argelino Huari Bumedien en 1974 ante la Asamblea General de la ONU: «¡Un día millones de hombres abandonanán el hemisferio sur para irrumpir en el hemisferio norte. Y no lo harán precisamente como amigos. Porque irrumpirán para conquistarlo. Y lo conquistarán poblándolo con sus hijos. Será el vientre de nuestras mujeres el que nos dé la victoria».

No hay nada nuevo, lo preocupante es la connivencia de una Europa bienqueda sumida en un letargo de idiotez. En 2019 se podía decir Navidad, ahora ya no, ¿Por qué? Que nos expliquen exactamente qué ha cambiado en dos años, aunque una idea nos podemos hacer. Aquellos que vienen al viejo continente no deben adaptarse, somos los europeos los que debemos asimilar sus «costumbres» y respetarlas en pro de la maldita «inclusión».

La dichosa palabrita ha terminado por convertirse en un sinónimo de ‘renuncia’. Nos quieren desarraigados, sin identidad ni tradición. Obviamente sin religión aquel que crea. La pregunta es por qué. ¿Por qué no debemos respetar la Historia y la religión mayoritaria? ¿Por qué debemos ser «inclusivos» con la religión del Burka al mismo tiempo que nos llaman machistas, heteropatriarcales y hombres blancos cisheteros?

De cualquier modo el reducto de sentido común que queda en el continente seguirá haciendo lo que le salga del haba, rechazando las directrices de quien ni pincha, ni debería cortar.

Ese es tema aparte, perfectamente ejemplificado con los casos de Hungría y Polonia o el mismísimo Puigdemont. ¿Quién carajo es la fracasada Unión para interferir en los intereses de una nación soberana? La desmembrada UE parece tener como objetivo exterminar el concepto de «soberanía nacional». No se lo vamos a permitir, que se dediquen al euro si quieren y que nos dejen vivir nuestras vidas como deseemos hacerlo.

Para finalizar me gustaría añadir: ¡Feliz Navidad! Frohe Weihnachten! Merry Christmas! Joyeux Noël! Feliz Natal! Buon Natale!

PD: Poco podemos esperar de una señora pseudoalemana afincada en Bruselas que promulga orgullosa que vive en un cuchitril de 25m² al mismo tiempo que se embolsa más de 300.000€ al año. Aprovecha el mandato, Ursula.

“La cultura es el ejercicio profundo de la identidad”

Julio Cortázar

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Publicado por Carlos Luque Flórez

Periodista polivalente. Soy de Aragón, la tierra noble.

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