Lo que viene

Lo que viene España

ADOLFO GARCINUÑO GIL

España se encuentra ante el pistoletazo de salida de un ciclo electoral decisivo: el PP tiene como objetivo terminar con el plato de C´s, VOX está con su palo a todo lo que alcance, el PSOE sigue haciendo malabares y PODEMOS es un jubilado trasnochado.

​La campaña electoral castellanoleonesa es un afluente más de un río llamado España que aún no sabe hacía dónde va a desembocar. “Arga, Ega y Aragón hacen al Ebro varón”. El 4 de mayo y el 13 de febrero aún no sé que harán a España.Pero antes de que nuestra querida alarma antifascista vuelva a entrar en escena y lo llene todo de fantasmas errantes, el sanchismo volverá a ser una marioneta cuyas cuerdas son movidas por quienes apuestan su actividad política a la destrucción del Estado y si éstas no se mueven el juguete deja de tener sentido.

​En España realidad y relato hace tiempo que separaron sus caminos. La realidad topó con el Banco de España, que ha advertido que en 2022 el precio de los bienes y servicios será mayor que en 2021. Mientras que el relato ha sido secuestrado por el Gobierno, que está agitando el naranjo de los fondos europeos para impulsarse en las elecciones venideras: de las diez regiones más beneficiadas por el reparto de dichos fondos, nueve están gobernadas por el PSOE… El C(omité) de I(nvestigación)S(anchista) dice que el 50 % de la población española está conforme con el precio de la gasolina.

​Vivir bajo la batuta sanchista es bailar al son del último refugio de los canallas, de una coalición antisistema que marca los pasos de una España de trincheras, que se dedica a embarrar el terreno cambiando las reglas del juegohablando de concordia y progreso. Aplauden el baile la merma de nuestros derechos, con dos Estados de Alarma declarados inconstitucionales; la degradación institucional, España es una anomalía en Europa con comunistas confesos en el Consejo de Ministros; y un empobrecimiento económico, el paro juvenil se cronifica, por eso lo dan papilla, digo subvenciones. 

​Por cierto, mientras en España se liberan a asesinos que mataron en nombre de un proyecto totalitario, sin un atisbo de arrepentimiento ni de vergüenza, Don Juan Carlos I, después de haber servido cuarenta brillantes años a España, está autoexiliado en Abu Dabi. La dignidad de un pueblo no puede pisotearse de esta manera.

PD: el domingo con bufanda y abrigo, voten.


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