Indúltame, Narciso

CARLOS LUQUE FLÓREZ

Perdóneme don Pedro si en algún momento he llegado a dudar de usted y de la validez de su palabra. Ruego me disculpe si alguna vez mis inclinaciones ideológicas han cegado mi juicio y me han llevado a configurar una imagen errónea sobre su persona. Me arrodillo ante usted en este valle de lágrimas implorando su divina gracia si puse en entredicho su juicio. Pido indulgencia porque erré. Su palabra, como usted, no vale una mierda.

La realidad es que una parte significativa de los españoles caló al de la cara cuarteada desde el momento en el que su maltrecha figura apareció por primera vez en las televisiones de nuestros hogares: el fin justificaba los medios. Dormir media hora en Moncloa a cualquier precio era su objetivo. No obstante, hubo buena gente más crédula. Personas bondadosas arraigadas en la izquierda depositaron su confianza en un tipo supuestamente carismático que se recorrió España en un Peugeot 407 prometiendo a los afiliados socialistas el oro y el moro. Así es como llegó al poder de su partido en segundas nupcias, pues no olvidemos que, sus ahora amiguitos, otrora le expulsaron.

Más tarde llegaron las generales y nos engañó a todos (Miento, engañó a aquel que se dejó engañar) asegurando que independentistas y filoetarras eran líneas rojas del PSOE, incluso Coleta Morada lo era. Nada más lejos de la realidad…

Ahora, Sánchez ha llegado al escalón más bajo en su inmundicia moral y democrática. Tanto a nivel político como personal demuestra una absoluta falta de principios que dejaría maravillado al propio Marx (aunque me refiero al humorista al paso que lleva no descarto nada).

Hace falta carecer de dignidad para dejar que secesionistas se rían en tu cara pese a adorar tu imagen. Hay que ser o muy imbécil o muy miserable para indultar a delincuentes que reconocen abiertamente su voluntad de reincidir y aseguran que este espectáculo no es más que una pantomima. Lo grave de nuestro señor presidente es que no se encuentra ante una respuesta dicotómica, es tan imbécil como miserable. Y ya saben, de un tonto sólo te puedes esperar que te haga daño.

Con Pedro Sánchez completamente desnudo y desprovisto del ropaje que le brindaba la falta de pruebas cabe preguntarse: ¿ahora qué? ¿Seguirán los socialistas el camino de la secta o elegirán ser libres? ¿los ministros que van de dignos con frecuentes arrebatos lo serán realmente o acaso hay Loctite en sus poltronas?

Sánchez hace tiempo que no engaña a nadie, con los indultos yace el último vestigio del PSOE como «partido de Estado». La Ley no importa, ni siquiera existe. La Constitución se escribe en clave de Pedro y si delinques pero eres «amigo de» olvida cumplir tu condena. Iba a escribir «España, despierta», pero apuntaré mejor; Socialista despierta de una vez o renuncia a esa etiqueta y llámate Sanchista.

No todo vale, a no ser que seas un estómago agradecido, pues mención aparte merecen aquellos analistas, periodistas o simples tertulianos reconvertidos en contorsionistas del Cirque du Soleil que justifican lo injustificable con llamativos donde dije digo digo diego.

En fin, sabemos que los sediciosos ‘ho tornarem a fe’, al menos ellos van de cara. Y tú, socialista, ¿volverás a confiar en el demonio de la felonía?

Indúltame, Narciso, si llegué a creer en ti.

«Un hombre sin palabra es lo mismo que una cabra, un oso o una serpiente»

Kase.O

Vuelve el toro pero no los aficionados

DIEGO GONZÁLEZ GILABERTE

Ahora sí. Esta vez va en serio. Vuelve la fiesta a Las Ventas. Vuelve el toro a su casa. Después de 20 meses -que se dice pronto-, la primera plaza del mundo volverá a tener una corrida de toros en condiciones, fuera de pantomimas políticas con toreros acomodados y animales inofensivos. Se vienen dos fines de semana donde Las Ventas resurgirá.

El aficionado estaba ansioso, esperando que finalmente la empresa pudiese anunciar algún festejo, mientras la ilusión se iba diluyendo paulatinamente. Cuando ya todos dábamos por perdido el verano, se hizo la luz. Habrá dos corridas de toros extraordinarias el último fin de semana de junio y el primero de julio. 

El sábado 26 de junio, a las 19:00 horas, se lidiarán toros de Victorino Martín para los diestros Manuel Escribano, Sergio Serrano y Saúl Jiménez Fortes. El domingo día 4 de julio, a las 20:00 horas, se celebrará la Corrida de la Cultura, donde Antonio Ferrera y Emilio de Justo, en un mano a mano, lidiarán toros de la ganadería Victoriano del Río, de Guadalix de la Sierra.

Dos carteles que, a priori, deberían contentar al público general. El primero, un cartel torista con tres toreros que se han ganado su puesto para el sábado. Sergio Serrano con una gran actuación en septiembre de 2019, y Fortes y Escribano ganándose las otras dos plazas vacantes, en recompensa a su valor por las graves cornadas sufridas por ellos en 2018 y 2019 respectivamente.

El 4 de julio, los dos grandes toreros tanto de la temporada 2019 como de la limitada temporada 2020, acartelados al alimón ante toros de Victoriano del Río, ganadería que siempre da resultados en Madrid aunque con toros más nobles y no tan exigentes.

Todo suena muy bonito hasta que, ante sorpresa de muchos aficionados -entre los que me incluyo-, hemos visto que, a pesar de que solo hay 6.000 entradas disponibles, aún no se ha colgado el cartel de “No hay billetes”. Es más, hay tendidos que están prácticamente vacíos. Estos tendidos son los de sombra, donde van los “isidros” 3 tardes al año para fardar de haber visto a su figura favorita, pero el resto del año su apoyo a la fiesta es nulo.

Los aficionados hemos respondido, y se puede observar entrando en la página web de las entradas al ver que los tendidos de sol están a rebosar. De todas formas, nos ha desconcertado la cantidad de entradas que quedan aún por vender. ¿Con qué cara vamos a pedir nosotros que Las Ventas sea plaza de temporada si la gente no es capaz de agotar 6.000 entradas después de 20 meses sin corridas de toros?

Es una situación crítica, y la cual va a acabar dando la razón a la empresa. No estamos en la posición para pedir temporada completa en Las Ventas si la afición no responde. Las pérdidas económicas de la empresa serían exageradas viendo la tímida respuesta a las dos corridas anunciadas. 

Cierto es que la empresa no se ha esmerado tanto en publicitar dichos festejos. Quizá no han tenido tanto apoyo por parte de la Comunidad de Madrid como en el festival del 2 de mayo. Quizá a la empresa no le interesa promocionar estas dos corridas para evidenciar la crisis de afición que vive la fiesta. No lo sé. Sólo se que vienen dos semanas muy importantes para Las Ventas y la tauromaquia, pero la respuesta no ha sido la esperada.


Los policías antidisturbios

JOAQUÍN ECHEVERRÍA ALONSO

Esto ocurrió allá por el año 76, muerto Franco pero aún con el parlamento pendiente de disolución o en vísperas de las elecciones que terminaron siendo constituyentes, aunque no habían sido convocadas como tales. Había un gran revuelo social, bastantes disturbios y una actitud de los ciudadanos y de la policía que hoy no serían entendidos.

Era domingo y Fernando estaba en su casa de campo, acababa de trabajar un poco su pequeña huerta; la tierra estaba ligeramente mojada y sus chanclos se habían manchado de barro. Era la hora de ir a comprar los periódicos. Su ropa era apropiada para las faenas de campo, pero no se cambió para salir a la Villa.

Su casita de campo estaba algo alejada, por lo que cogió su automóvil y se dirigió al quiosco, aparcó el coche en la Plaza de los Olmos y compró cuatro o cinco periódicos como solía hacer los domingos. A la vuelta al automóvil vio que éste tenía obstaculizada la salida por otro automóvil situado en doble fila, apoyado en su automóvil había un policía nacional que charlaba con otro. Se acercó y abrió la puerta, para lo que tuvo que pedir al policía más próximo que le dejara espacio. Este vestido de faena con pañuelo al cuello, se apartó displicente. Fernando arrancó su coche pero los policías continuaban charlando sin hacer el menor caso, ni dar muestras de ninguna intención de mover su coche.

Fernando bajo la ventanilla y les dijo: 

-¿Por favor podéis mover el coche? Uno de ellos contestó con un gesto sin apenas prestar atención. Pasaron unos minutos y Fernando se bajó del coche y les dijo: ¿Queréis hacer el favor de mover el coche de una vez? 

Ahora sí reaccionaron los policías, que prontamente sacaron sus armas, amenazaron a Fernando, lo conminaron a apoyar las manos en el automóvil y después de cachearlo le pidieron la documentación. Uno de ellos dijo: 

-Este puto rojo se va a enterar. Habló como si Fernando estuviera ausente y el policía hablara consigo mismo. El otro policía de dijo: 

-Cuidado aquí pone que éste es ingeniero, el primer policía dijo: esos son los peores ahora mismo lo llevamos a la comisaría.

En ese momento coincidió que pasaba por allí Manolo que era un inspector de policía mayor, ya jubilado. Era amigo de Fernando y se sorprendió de ver cómo lo estaban deteniendo, puesto que nunca se había imaginado a Fernando cometiendo ningún acto delictivo ni nada que se le pareciese.

Manolo que se consideraba autoridad ante estos policías les dijo: 

Chavales… ¿Que hacéis? 

Inmediatamente le pidieron que se identificara y sacó su carnet profesional. El más exaltado de los policías dijo: 

-Un puto jubilado y no atendió a razones. 

Se llevaron a Fernando a la comisaría, siendo seguidos por Manolo en su automóvil a corta distancia.

Ya en la comisaría, Manolo allí sí era conocido y enseguida se aclaró el asunto y Fernando pudo volver a su casa después de pasar un buen rato de rabia, tensión y sensación de impotencia.

Las cosas por aquellos años eran así, los abusos policiales eran frecuentes y sin la intervención de Manolo, Fernando probablemente hubiera pasado la noche en la comisaría y tal vez hubiera sufrido malos tratos.

Creo que en este caso ocurrió lo contrario, los policías fueron sometidos a un expediente, aunque sospecho que perteneciendo al cuerpo que pertenecían y teniendo esa conducta, probablemente no sería el primero ni el último expediente al que fueron sometidos.


Juntar letras con más o menos arte

KAY

De las grandes conversaciones surgen grandes ideas e inspiración. La de este artículo ha sido ella, una compañera de trabajo que me alegra el día cuando nuestras conversaciones vencen a lo cotidiano. Esta persona, una profesional extraordinaria, aporta en el trabajo y fuera de él. Pero bueno, no es mi intención ponerla colorada si es que llega a leer este artículo, ni irme por las ramas. A continuación, iré al grano; la escritura.

Resulta que, ahora sí, el otro día estábamos hablando acerca del placer y capacidad de juntar letras con más o menos arte, de ahí se extendió la charla considerablemente entre ratos y mensajes de Whatsapp.

Llegó un momento en el que la invité a escribir algo acerca del tema que gustase, ya se pueden imaginar la respuesta: “no, lo haría mal”. Y digo yo, ¿acaso alguien lo hace bien además del maestro, genio y figura Arturo Pérez-Reverte y otros tantos? Pues no, ya les adelanto que no. De hecho, hay mucho mediocre con aires de grandeza y gesto altivo cuando habla de su producción.

Seguidamente le expliqué las posibilidades que ofrece el hecho de juntar letras. Hay quienes te describen un lapicero en dos caras y cuando acabas te das cuenta de cuánto ignorabas acerca de los lapiceros; los hay que gustan aburrirte entre sus líneas y no por mediocres sino porque, simple y llanamente, su literatura es pesada. Los hay combativos que, si no bañan de efusividad sus líneas, estallan. Igualmente, los hay que escriben “cortita y al pie”, como dirían algunos amantes del fútbol…Si es que hay tantos estilos, que es absurdo tener miedo antes que atrevimiento para escribir unas líneas de la temática que sea. Y créanme cuando les digo que ésta es una chica valiente.

Bien es cierto que a mí me gusta escribir, he escrito bastante y no me aterra el blanco previo a la obra, que lo haga bien ya lo dejo a su juicio, queridos. Entiendo por ello que para mí resulte una “nimiedad” rellenar un folio en blanco y para ella, que los escribe, pero de carácter científico, pues no es cómodo aceptar el reto de hacer un artículo de este corte o similar.

No obstante, no pierdo la esperanza de que me dé un día la sorpresa. Estoy seguro de que un buen rato tendré asegurado y, además, tendré a mano papel y boli para apuntar recursos, como hacen los grandes cuando leen cosas de los grandes. Que de todo y de todos se aprende. 

Volviendo atrás, espero que una de las futuras conversaciones de nivel galáctico que tengamos venga con ese regalito. Deseo igualmente que usted, quien está regalándome parte de su valioso tiempo, si ha visto la luz leyéndome, no dude y láncese a por papel y boli o un ordenador y deje huella con su prosa en éste, nuestro querido mundo.


España en el norte de África. Del Barranco del Lobo (1909) al asalto de Ceuta (2021). II

Arriba: Sahara noviembre 1975 / Abajo: Ceuta mayo 2021

JOSÉ MARÍA AIGUABELLA AÍSA

Tras la conferencia de Algeciras de 1906 y el Tratado Hispanofrancés de 1912, se estableció un protectorado franco-español en Marruecos. España recibió, en su mayor parte, la zona montañosa del Rif. La presencia militar en el protectorado resultaba costosa y antipática. Toda la zona entre Tetuán y Melilla –las montañas del Rif- permanecían insumisas tanto a la autoridad del sultán como a las autoridades españolas. Las tropas españolas recibían los ataques de los rifeños, organizados en cabilas, convirtiéndose Marruecos en una sangría de hombres y dinero. La intervención española en Marruecos terminó por provocar discrepancias tanto en el seno del ejército como entre militares y políticos, además del  rechazo popular por el costo en vidas.

La muerte de seis obreros españoles, en julio de 1909, por un ataque rifeño, motivó que el gobierno movilizase a reservistas con el fin de reforzar la presencia del ejército en la zona. Las protestas ciudadanas, que temían por la vida de sus hijos militarizados, culminaron en la Semana Trágica de Barcelona.  Los ataques rifeños se aproximaban a Melilla. Una maniobra militar, ordenada por  el general Marina, Comandante del Ejército de Melilla, terminó en  la emboscada en el Barranco del Lobo que causó un mínimo de 150 muertos y más de 500 heridos. Este episodio constituye una de las más sangrientas derrotas sufridas por el ejército español en las guerras sostenidas en el norte de África. La misión pacificadora de la zona –en nombre del sultán- estaba resultando muy lenta. Aprovechando el final de la Gran Guerra, los rebeldes marroquíes se habían aprovisionado de alijos de armas por vía de contrabando.   

El alto comisario, general Berenguer, proyectó la pacificación mediante operaciones lentas y no muy costosas. El gobernador de Melilla, general Fernández Silvestre, comenzó la operación, de manera precipitada, sobre la zona montañosa del Rif en el verano de 1921. Su plan consistía en atacar por sorpresa al cabecilla rebelde, Abd-el Krim. La precariedad de las comunicaciones con la retaguardia anuló la superioridad militar española. Las posiciones españolas quedaron aisladas. El general Fernández Silvestre  ordenó la retirada de las tropas, que se realizó de manera desorganizada. Mientras los soldados españoles huían eran masacrados por los rifeños, que dominaban mejor el terreno. El 22 de julio de 1921, cerca de la localidad marroquí de Annual, situada entre Melilla y la bahía de Alhucemas, murieron entre 10.000 y 13.000 soldados españoles. Los rebeldes llegaron a las puertas de Melilla, que estuvo a punto de caer. 

Este hecho, conocido como el “desastre de Annual”, tuvo consecuencias importantes para la estabilidad del sistema político: La oposición a la intervención en Marruecos culpó al gobierno y al ejército. El Gobierno dimitió y se inició un proceso parlamentario para indagar las responsabilidades militares y políticas de Annual, que sustanció en el “Expediente Picasso”,   provocando fuertes tensiones en las Cortes, incluso alcanzando al propio Rey. En cualquier caso, el país quedó traumatizado y las clases dirigentes desacreditadas. El expediente no llegó nunca a las Cortes, ya que se produjo el golpe de Estado del general Miguel Primo de Rivera, el cual sometió a los rebeldes con el desembarco de Alhucemas (8 de septiembre de 1925), primer desembarco de infantería apoyado por carros blindados, buques e, incluso, unidades aéreas.

Tras la segunda Guerra Mundial, el proceso descolonizador se aceleró internacionalmente. En este contexto, el nacionalismo marroquí adquirió un creciente impulso.  España no tuvo más remedio que hacerse eco del ambiente -no exento de distintas presiones internacionales-  e iniciar el camino de la descolonización. Así, en 1956 el protectorado de España en Marruecos obtenía la independencia, si bien el ejército español permaneció hasta 1961.

Llegado el momento, las autoridades de Marruecos incorporaron a sus aspiraciones la creación del  “Gran Marruecos”. Este proyecto se veía obstaculizado por la presencia de España en Sidi Ifni, el Sahara, Ceuta y Melilla. 

El Sahara se convirtió en atracción para los países limítrofes: Marruecos, Mauritania y Argelia, más si cabe tras el hallazgo de importantes yacimientos de fosfatos, en 1964. España terminó asumiendo el compromiso de autodeterminación del Sahara, previsto a partir de 1966, pero no se fijaron plazos concretos.

Las cosas se complicaron en Sidi Ifni debido a la hostilidad hacia la presencia española. La tensión desembocó en una guerra que tuvo lugar entre el otoño de 1957 y la primavera de 1958. España, con la colaboración de Francia, logró mantener la situación, pero  terminó firmando el tratado de Fez (4 de enero de 1969) por el que Ifni era cedido a Marruecos. 

En 1970 la ONU por la resolución 2711 dictaminó la celebración de un referéndum de autodeterminación del Sahara. En 1973 se creó el Frente Polisario (movimiento en favor de la independencia). España fijó el año 1975 como fecha para la realización del referéndum. Marruecos se opuso, y recurrió al Tribunal de Justicia Internacional. 

La enfermedad terminal de Franco en 1975 provocaba una gran inestabilidad en la política española. Hasan II de Marruecos vio la oportunidad de relanzar el proyecto del “Gran Marruecos”, que comenzó con la reclamación del Sahara. Cuando el Tribunal de Justicia Internacional  falló en contra de los intereses marroquíes, Hasan II  añadió a sus reivindicaciones territoriales Ceuta y Melilla e impulsó, entre los días 6 y 9 de noviembre,  la Marcha Verde en la que 350.000 civiles, sobre todo mujeres y niños, a los que se unieron  25.000 soldados de las Fuerzas Armadas Reales, avanzaron hacia el territorio Saharaui en actitud de ocupación.

Las fuerzas armadas españolas recibieron orden de minar la zona y replegarse unos kilómetros.  A la media noche del 6 de noviembre, voluntarios cortaron las alambradas y se adentraron en territorio español y, en unas horas, varios miles de civiles habían acampado dentro del mismo. 

El Consejo de Seguridad de la ONU instó a Marruecos a retirarse del territorio ocupado. Estados Unidos y Francia se mostraron a favor de Marruecos, ya que Argelia y el Polisario -cosas de la Guerra Fría- eran proclives a la Unión Soviética.  

El día 14, seis días antes del fallecimiento de Franco, los gobiernos de España, Marruecos y Mauritania firmaron el Acuerdo Tripartito de Madrid, en el que España se comprometía a abandonar el Sahara. Por resolución de la  Asamblea General de las Naciones Unidas se reafirmaba el derecho de la población saharaui a la autodeterminación.

A la retirada de las fuerzas españolas le siguió las ocupaciones de la zona norte y este del Sahara por parte de Marruecos y de la zona sur por Mauritania. 

A día de hoy la situación sigue sin resolverse. La ONU mantiene la resolución que obliga a la convocatoria el referéndum, pero Marruecos no lo acepta y sigue ocupando la región.

Los recientes hechos acontecidos en  Ceuta manifiestan que la tensión por la presencia española en África septentrional sigue latente, especialmente cuando la situación política española, nacional e internacional, navega por aguas de confusa debilidad.  Marruecos sigue atento, como antaño.  Nada nuevo bajo el Sol.

«Vivimos en un tiempo maravilloso, en el que el fuerte es débil debido a sus escrúpulos y el débil se fortalece debido a su audacia»

H. Kissinger

~El sumario del agravio~ 1-15 de junio del 2021

CARLOS LUQUE FLÓREZ

Continuamos esta sección, patrocinada por el desGobierno de España, para refrescar la mente de todo aquel que nos regale su tiempo y decida leernos.

Tenemos motivos de sobra para indignarnos cada día con el actual Gobierno. Tenemos tantos que muchas veces consiguen hacernos olvidar. Tapan un escándalo con otro de similar índole.

Odiamos ver como España olvida. Por eso, desde ‘El sumario del agravio’, repasaremos de forma somera algunos de los escándalos que cada día nos regalan nuestros gobernantes. En tiempos normales se exigirían responsabilidades, pero hoy es el pan nuestro de cada día.

1 junio

-Sánchez prepara una ley de ‘lobbies’ que permitirá eludir los controles al chiringuito de su mujer. Lo dicho, van con todo.

-El Gobierno rechaza responder 177 preguntas en el Congreso sobre los pluses de sus altos cargos. ¡El Gobierno de la transparencia oiga!

2 junio

-Ábalos compara a Junqueras con Mandela y los presos políticos del Franquismo. Toma ya.

-Calvo dice que «a veces la mejor justicia es la peor política» y defiende el indulto como contrapeso entre poderes. Juegan a ver quién la suelta más gorda.

-Carmen Calvo, sobre el recibo de la luz: «El ‘temazo’ es quién plancha o pone la lavadora».

3 junio

-Celáa compara los indultos del ‘procés’ con el diálogo «valiente» de Zapatero con ETA. Sigan…

-Una exsenadora de Podemos asegura al juez que el cobro de sobresueldos era ‘vox populi’.

4 junio

-Ferraz desprecia a la militancia del PSOE que rechaza los indultos: «Son el 0,006%». Por ejemplo.

-El Constitucional confirma el archivo del ‘Delcygate’, lo que implica la destrucción de las cintas. Transparencia.

-Antifraude afirma que Joan Ribó pagó 772.500 euros en sobresueldos irregulares a ediles.

5 junio

-El Ministerio de Irene Montero destina 70.000 € a investigar «discriminación racial en los vecindarios». Fundamental.

-Podemos se desmarca de las manifestaciones contra el tarifazo de la luz ahora que está en el Gobierno. Menos fundamental…

6 junio

-Podemos cambia su código ético para que los altos cargos puedan salir y volver a casa en coche oficial. ¡Sorpresa!

-Sánchez gasta con su megagobierno 182 millones en ‘dedazos’ en plena crisis.

-Por otra parte, ánchez y cuatro miembros del Gobierno continúan sin renunciar al cobro de dietas en el Congreso. No vaya a ser que tengan un mínimo de dignidad.

7 junio

-Iceta revela que los indultos estarán listos antes de verano: «No creo que tarden mucho». ¿Injerencia? ¿Qué injerencia?

8 junio

-El Gobierno usa a la Abogacía del Estado para acusar a la juez de Plus Ultra de buscar su culpabilidad.

-Los críticos impugnan la lista de Belarra por incluir a 35 personas más de las permitidas. Transparencia, ni con los suyos…

-El alcalde de Rivas (IU) nombró a dedo en el Ayuntamiento a su pareja con un sueldo de 71.258 €.

-El juez asegura que «la única explicación» es que Pablo Iglesias destruyera la tarjeta de Dina. ¿Y?

9 junio

-Belarra aprovecha sus viajes como ministra para su campaña de las primarias de Podemos

-Sánchez aprovechará el pacto con Junqueras para lanzar su reforma federal de la Constitución.

-El juez da 10 días al Ayuntamiento para que informe sobre el patrimonio financiero de Carmena. Uy la yaya…

-Sanidad se rectifica a sí misma y retira todas las limitaciones horarias al ocio nocturno. Siempre coherentes.

10 junio

-Los CDR llaman a un «conflicto armado» mientras Sánchez pide «comprensión» con los indultos. «Proporcionalidad».

-El Constitucional se plantea tumbar el decretazo del primer estado de alarma de Sánchez. Ya saben cuáles serían las consecuencias.

11 junio

-Prefiero no comentar el show ideológico montado a raíz de la tragedia de Tenerife. Vomitivo.

12 junio

-La cúpula de Belarra absorbe 3,2 millones en sueldos públicos. Maldita casta.

13 junio

-España sale a Colón y el Gobierno descansa.

14 junio

-Sánchez avalará los indultos con un informe europeo sesgado por el juez que tumbó la doctrina Parot.

-Belarra al borde de la imputación por desviar 100.000 € de la ‘caja B’ de Podemos a una asociación afín. Esto acaba de empezar.

-Carrera meteórica de la asesora de Iglesias: Lilith Verstrynge será la número 3 de Podemos. Qué curioso.

-Sánchez hace un ridículo de 29 segundos y dice que en esos 29 segundos ha hablado con Biden de Defensa, Latinoamérica y la «agenda progresista».

15 junio

-El infame Simón se permite valorar la vida de las personas.

-Belarra se rodea en la nueva cúpula de una decena de condenados o imputados. Valorémoslo en su justa medida.

-Sánchez pagó 6,3 millones a un proyecto impulsado por Kamala Harris para lograr el paseíllo con Biden.


El juego de la socialdemocracia. I.

ALEJANDRO J. GOMIS

Acostumbrado a escribir sobre otras disciplinas, generalmente he tendido a dejar cada vez más de lado cualquier tema relacionado de forma directa con la política. No por considerarla menos interesante en comparación con los temas que usualmente trato (filosofía e historia), sino porque entiendo que la política pertenece, en el plano de la opinión y no en el de la acción, al ámbito puramente privado. No obstante, aprovechando la oportunidad que se me ha dado en este sitio, considero oportuno hacer una breve valoración acerca de una de las cuestiones más polémicas de los últimos tiempos: el concepto y la correspondiente aplicación práctica de la llamada socialdemocracia.

Lo primero y más importante de todo, a mi juicio, es comprender que la socialdemocracia se encuentra, inevitablemente, inserta dentro del modo de producción capitalista. Es decir, no es una suerte de modelo alternativo, ajeno completamente al capitalismo, sino una de las muchas formas que éste puede llegar a adoptar. Apuntar esto antes de comenzar el análisis del concepto no es casual, ya que constituye una premisa imprescindible para comprender la verdadera naturaleza del mismo.

Una vez aclarado esto, es conveniente proceder a la disección de la propia palabra. En muchos casos ocurre que proceder de esta manera no es lo más apropiado (1) , ya que acaba uno por simplificar una realidad compleja, llegando de esta forma a conclusiones absurdas o lejanas a la realidad. Sin embargo, en este caso, como consecuencia precisamente de la simpleza, tanto del concepto en sí como de su puesta en práctica, puede resultar un análisis cuando menos esclarecedor. Por ello, en primer lugar, se tratará de dilucidar qué hay de democrático en una socialdemocracia para, posteriormente, determinar si el término social es o no es apropiado para la misma.

Por último, y antes de entrar plenamente a tratar el asunto principal sobre el que va a versar este conjunto de textos, es necesario indicar que se va a intentar, en la medida de lo posible, dejar al margen ciertos factores que influyen en la construcción y representación de lo que hoy se entiende como socialdemocracia. Conceptos como posmodernismo o política de identidad van a ser obviados por considerarse transversales y no circunscribirse, en exclusiva, ni a lo social ni a lo democrático. Pese a considerarse importantes, como ya se ha dicho, para comprender mejor la idea que se quiere transmitir, su mención y correspondiente desarrollo implicaría, necesariamente, llevar a cabo análisis separados e igual de extensos los cuales, si se dan las condiciones necesarias, puede que lleve a cabo en otra ocasión. Dicho esto, comenzamos.

Continuará.


(1)  Por ejemplo, el caso de concluir que el NSDAP era socialista por el simple hecho de contener en sus siglas la palabra Socialista. Si se pretende analizar ideologías complejas, como lo es el nacionalsocialismo, proceder de una manera tan simplista es absurdo. No obstante, hablando de socialdemocracia, término cercano al posmodernismo adoptado con la única finalidad de limpiar la imagen del modo de producción actual, esta opción no parece tan descabellada.


Meditaciones – Marco Aurelio

IGNACIO LEONARDO PUEYO BESTUÉ

Marco Aurelio Antonino Augusto. ¡Qué tipo!

Hoy les traigo otro libro especialmente enriquecedor para mí. Aunque personalmente no soy la persona más docta para analizar su contenido, me parece especialmente útil en estos tiempos que vivimos compartir su mensaje. Aborda principalmente la estrecha franja de la experiencia individual, que comprende toda la trayectoria de nuestra vida, y que está rodeada de vacíos y de situaciones ocasionalmente incontrolables. Así que, en todos los sentidos, lo que hagas aquí, en este parpadeo del tiempo que te ha tocado vivir querido lector, importa realmente. ¿Cómo debemos abordar los sinsabores de la vida? ¿Desesperarnos y entregarnos a la reconfortante cobardía del nihilismo? ¿O soportar, con dignidad, nuestra única oportunidad experiencial en este mundo?

Aurelio aconseja esperar siempre lo peor, y nunca te podrán decepcionar. Aunque eso es parte de lo que tiene que decir, no es lo más interesante de todo lo que dice. En su momento más reflexivo cuando estuvo al frente de su ejército, Aurelio nos pide que aspiremos a lo mejor de nosotros mismos y que no nos importe el comportamiento de los demás. Sus Meditaciones son una obra de consejos que inspiran en los caminos del estoicismo. Es un manual para ser un adulto completo y maduro. Es una guía para vivir una vida digna y reflexiva.

Entre los doce libros que componen Meditaciones, voy a destacar 3 párrafos que me parecen especialmente excepcionales:

«Suponga que un dios le anuncia que va a morir mañana ‘o pasado’. A no ser que fueras un completo cobarde, no te preocuparías por el día que fuera, ¿qué diferencia podría haber? Ahora has de reconocer que la diferencia entre los años de ahora y los de mañana es igual de pequeña». Libro IV

«Concéntrate cada minuto como un romano, como un hombre, en hacer lo que tienes delante con una seriedad precisa y genuina, con ternura, con voluntad, con justicia. Y en liberarte de las distracciones. Sí, puedes, si haces todo como si fuera lo último que haces en tu vida, y dejas de estar sin rumbo, dejas de dejar que tus emociones anulen lo que te dice tu mente, dejas de ser hipócrita, egocéntrico, irritable. ¿Ves qué pocas cosas tienes que hacer para vivir una vida satisfactoria y reverente? Si logras esto, es todo lo que hasta los dioses pueden pedirte». Libro II

«Si en algún momento de tu vida te encuentras con algo mejor que la justicia, la honestidad, el autocontrol, el coraje que una mente satisfecha de haber logrado permitirte actuar racionalmente, y satisfecha de aceptar lo que está más allá de su control, si encuentras algo mejor que eso, abrázalo sin reservas, debe ser algo realmente extraordinario, y disfrútalo al máximo.» Libro III

Estatua ecuestre de Marco Aurelio (MUSEO Palazzo dei Conservatori, Roma)
Estatua ecuestre de Marco Aurelio (MUSEO Palazzo dei Conservatori, Roma)

Aurelio escribe continuamente que la fuerza proviene de la humildad, la contención y el buen humor hacia los demás. Nos enseña a aceptar lo que no podemos controlar y a confiar en lo que sabemos.

Este libro contiene las cavilaciones de un emperador, un filósofo consciente de su efímera condición biológica caduca. Intentando vivir bien y amar plenamente. Intentando definir la bondad y perfeccionar su búsqueda personal con la mayor seriedad posible. Fomentando las virtudes de la autosuficiencia, de afrontar las dificultades con ecuanimidad, de tratar a los demás con respeto y compasión. Insistiendo en la importancia de habituar nuestros pensamientos de forma productiva, en lugar de adoptar narrativas fatalistas. Es una lectura obligada contra el catastrofismo que cohabita en cada generación desde hace milenios. Y es una lectura de especial ayuda para estabilizarte en los momentos que nos sintamos desorientados. Un socorro ante los amenazantes sinsabores de la vida.

Aunque alcanzar todo lo que predica esta al alcance de muy pocos, te animo por todo lo anterior a que le des una oportunidad, puede que te sorprenda el poder de las ideas y la fortaleza de la narración sobre una vida bien vivida.

“Todo lo que escuchamos es una opinión, no un hecho. Todo lo que vemos es una perspectiva, no la verdad”

Marco Aurelio

La mater

JOAQUÍN ECHEVERRÍA ALONSO

Estábamos en una reunión de matrimonios. Ellas eran antiguas alumnas de un colegio de monjas, más bien de varios colegios de la congregación del Sacre Coeur del niño Jesús, Orden que siempre percibí como entonada y pretenciosa. Yo me aburría un poco ya que todos se conocían de antiguo, ellos eran en general exalumnos de los Jesuitas. Pero de pronto me interesó una subida de tono en el ambiente. En una esquina se hablaba de una “madre”.

Una señora de aspecto formal, llamada Merchín decía en ese momento: 

-Pues a mi la madre Aragón siempre me trató muy bien.- 

-“Claro, como tu tía era monja en el colegio, la madre Aragón siempre te tuvo enchufe” dice Caita.

Interviene Patri: 

A mi en el colegio siempre me trató mal y es tía carnal mía, pregúntale a mis primas Loló y Purita, veras como te dicen lo mismo. ¡Loló!, ¡Loló! ¿Qué opinas de la tía Rosario?-

-Era una mala leche, a sus sobrinas siempre nos decía lo que más daño nos hacía, como: traes las medias caídas… no te lavaste la cara y cualquier cosa así delante de las amigas, era odiosa- Dice Loló poniendo voz antipática.

Pues conmigo siempre se portó muy bien y ya sabes que yo no era precisamente una buena alumna- dice otra del grupo.

-Bueno, a mi tía siempre le gustaron los apellido rimbombantes y el tuyo…- media Patri.

-¿Os acordáis cuando las monjas del colegio se fueron a vivir a pisos con los Jesuitas?- Dice la maliciosa de Purita.

Patri interviene al vuelo: 

-Si, fue después del Concilio, yo me acuerdo de cómo lo justificaba en casa de mis padres cuando venía a visitarnos, que si era necesario conocer el mundo fuera del convento, que si patatín que si… Se volvió progre y empezó a hablarnos de curas obreros y de esas inquietudes que nunca le habíamos oído.-

-Mi madre decía que la tía estaba de lo más rara y mi padre le decía: Julia no te preocupes, ya volverán las aguas a su cauce y verás como vuelven todas al convento.-

Otra, cuyo nombre no recuerdo, dijo: 

-Ellas siguieron en la orden pero ellos, muchos de los jesuitas, lo dejaron, no sólo el padre Aguirre…-

Merchín dice: -Pero la madre Aragón se fue a misiones, a Filipinas o a no sé donde.-

Bueno eso no sé si eran misiones de misioneros, misiones diplomáticas o jiras de cantante. Comenzó a viajar por el mundo, a donde había conventos de la orden y a donde no los había, recuerdo que en Filipinas encabezó con un sacerdote y otra monja la manifestación previa a la caída de Marcos, iban a la cabeza con un gran crucifijo-

Dice Loló:

 – Para mi que le pagaba la CIA los viajes-.

Purita dice: 

-Pues a la vuelta de un viaje a Venezuela, yo creo que le estaba llegando la menopausia, por la edad y las cosas que decía. Contó que un aduanero con la excusa de registrarla se había propasado, eso no lo hubiera contado diez años antes…-

Loló dice : 

-Claro que no, aunque hubiera sido verdad, a saber…-

Merchín sale en su defensa: 

-¿Cómo podéis decir esos disparates de la madre? Ella siempre fue serena y sensata, de hecho es una de las cabezas pensantes de la orden y sus opiniones son muy tenidas en cuenta en las altas esferas…-

-Mira Merchín, si dices que es inteligente, nadie te va a discutir eso, si dices que trabaja mucho, tal vez… pero que es manipuladora, calculadora, que fue progre después de mayo del 68 o del Concilio, no sé… y ñoña antes. Que cuando llevaba el servicio de orden en las obras de teatro nos ponía casi de espalda al escenario frente a la reverenda madre, que cogíamos tortícolis de mirar de lado… y dime si eso no es ser ñoña…-

-Bueno, pero es que la orden era así y ella estaba en la regla de la orden.-

-Sí… ya te decía que sí… que todavía tenía la regla, que luego se alteró mucho, supongo que con los calores a la cara…-

Merchín se enfada y dice: 

-No me parece respetuoso hablar de ese modo, ella siempre se ocupó mucho de nosotras y luego cuando pasó a estatus superior trabajó incansable para la orden.-

-Mira, es una cursi, cuando la vi la ultima vez se deshacía en alabanzas de un chico que la fue a visitar a un convento en Alemania. Decía que este chico no bebía y cuando en la cena con la congregación le ofrecieron vino él dijo que no, que no bebía alcohol y al insistirle dijo que su padre no quería que bebiera y el obedecía. Contaba que le dijeron pero si tu padre no te ve y tú tienes veintidós años y el chico dijo: es igual él paga mis estudios y yo obedezco sus órdenes, es lo justo. ¿Querréis creer que a ella le parecía admirable?-

Loló dijo: 

-Eso es una tontería, todos sabemos que los jóvenes de hoy beben y hacen de todo. Bueno mi hijo Guillermo pocas veces, pero los demás…-

Purita dice: 

-Pobre chico, me lo imagino escandalizado en un convento de religiosas, incitado a la picardía y la desobediencia, pero ¿durmió el chico en el convento?- 

-Pues claro ¿En que estás pensando?, tu siempre…-

Patri vuelve a intervenir: 

-Pues ahora que está como jubilada anda de convento en convento, en pueblos de mala muerte organizando actividades parroquiales, moviendo el cotarro como siempre pero con curas de pueblo y viejos, la cosa es no parar y en cuanto hay un problema en la familia coge los trastos y se presenta donde haga falta-


Es la polarización

IVÁN CANTERO

En las últimas semanas se viene avivando una cierta polémica por el hecho de que algunos  autores se hayan atrevido a cometer el terrible pecado de expresar opiniones díscolas en  según qué foros. El caso más sonado fue el de Ana Iris Simón, que se arrogó a blasfemar  contra las cosmovisiones de Pedro Sánchez en el Sanctasanctorum socialista (digo bien para  referirme a Moncloa, porque a esta gente le cuesta bastante distinguir entre la actividad de  gobierno y la de partido); pero también hubo otros casos notables como el de Daniel Gascón,  que a ojos de muchos ensució con sus opiniones sobre los indultos a separatistas una  columna del diario El País.

Resulta un poco infantil pretender que existan medios de  comunicación neutrales, pero en España nos hemos acostumbrado además a que la mayoría  carezcan de personalidad y derecho a discrepar dentro de su espectro ideológico. La  pandemia ha propiciado un camino hacia nuestro interior más mezquino, buscando  reafirmación y reposo de conciencia en las burbujas de pensamiento afín que decoran para  nosotros los algoritmos de las redes sociales; o bien salir de cacería para afear al asalto  cualquier comentario de los que viven en las órbitas rivales.

Pero en este tiempo la mayor  culpa no ha sido de Silicon Valley, que no deja de ser la industria de lo banal, sino de la  tendencia a la degradación de los diarios digitales hacia la noticia-folletín; o directamente el  periodismo catequético de preguntas y respuestas para tratar de adoctrinar a los lectores en  una suerte de mayéutica manipulativa. 

Hablar de sectarismo es quedarse muy corto o directamente errar el tiro. Esto lo  venimos comprobando desde que el PSOE disputa su espectro con Podemos, que lejos de  aplicarse la receta que sus tertulianos adictos extienden al PP (mirar hacia el centro para  crecer), utiliza la estrategia contraria: competir por encarnar la verdadera izquierda. Sánchez  no solo no necesitó para ello parecerse a Pablo Iglesias, que ilusionaba más bien por sus  propuestas económicas disruptivas y populistas en lo peor de la crisis anterior, sino que  además consiguió que Podemos se terminase pareciendo bastante al PSOE: con el panorama  más saneado y tranquilo, el espíritu del 15-M perdía fuerza y a los morados no les quedaba  más remedio que subirse al carro globalecofemiqueer (más o menos lo que defendía Errejón poco  antes de su purga) para seguir emocionando a su electorado, con pocos matices de  diferenciación ya con los socialistas en lo esencial más allá de la presunción de no-casta… Y  volveremos sobre ello después. Pero no es, ni mucho menos, una innovación de Pedro  Sánchez. El maestre de la madurez democrática del PSOE es Zapatero, que por haber sido el  líder más endeble de su tiempo perdió los escrúpulos para abrazarse a cualquiera que le  permitiese formar mayoría parlamentaria, señalando el camino a sus pupilos. 

ZP ejemplifica a la perfección la clave de todo esto: ¿cómo consiguió que su  electorado aceptase sus amistades peligrosas? ¿Fue acaso definitiva su tan comentada  ofensiva mediática de colocar dos televisiones privadas en abierto que le cantasen odas? Yo  digo que no. La estrategia política de Zapatero giró siempre en torno a la resurrección del  odio guerracivilista entre los españoles, que le permitió polarizar a la población y ofrecer un  magnífico trágala a los de su trinchera para aceptar cualquier disparate «con tal que no  gobiernen los fachas», que además travestía de gestos de concordia.

Recuérdese que este  sujeto ya gustaba presumir de talante antes de ser presidente del gobierno, por lo que, lejos  de ser víctima de las circunstancias, tenía bien claro lo que quería hacer y cómo. También se  aprovechó de esto la propia Soraya Sáenz de Santamaría, que al ver cómo el PP se  desmoronaba entre corruptelas y políticas pusilánimes, decidió promocionar hasta convertir  en un coloso al por entonces anecdótico Podemos y así retener el voto de derechas por el  simple miedo a lo que había en el otro lado. De ese modo, si Sánchez permitiese que en sus  púlpitos amigos el discurso de izquierdas se moderase o fuese plural, sus votantes  despertarían del embrujo y tendría complicado seguir en política después de bailar kizomba con Arnaldo Otegi. La polarización, por tanto, es una técnica de manipulación muy efectiva  en España, país en el que muy pocos se privan de opinar sobre cualquier tema de actualidad  con una cerveza en la mano, así se trate de geopolítica en las islas del Pacífico Norte.

Hace doscientos años, ya decía Hegel que el conflicto provoca el cambio y el conflicto  planificado provoca el cambio planificado. En la actualidad, los ideólogos siniestros no tienen  referentes tan sofisticados, pero sí recogen sin saberlo esta dialéctica germana utilizando una  receta todavía más ruin. Parten de autores como Gene Sharp, que se han dedicado a  sistematizar estrategias de lucha pacífica ciudadana (recopilando ejemplos como el de Gandhi) para poder enfrentarse a regímenes totalitarios o poco garantistas; pero con la  intención de utilizar estas herramientas de manera deshonesta y como arma política al  servicio de sus propios intereses.

Sharp hace hincapié en la importancia de que el conflicto  que origina la lucha sea reconocido públicamente (junto con el colectivo que lo defiende, que  automáticamente pasa a ser homologado como un sujeto con entidad propia), de modo que  obligue a la sociedad a posicionarse… Lo que en general implica una polarización, la posición  que interesa al grupo activista, porque implica que pasa a tener el respaldo de una parte de la  sociedad. La convergencia de Hegel y Sharp nace cuando no existe un conflicto y necesita  crearse, para poder propiciar el cambio político en que el colectivo deshonesto está  interesado.

El uso de las herramientas propuestas por Sharp es muy popular en ciertos  ambientes y tiene ejemplos claros, como las sentadas en espacios públicos simbólicos de los  indignados o las enseñadas de domingas de las Femen; pero además en nuestro país tenemos  un ejemplo de manual en el uso completo de la estrategia, que es el proceso separatista  catalán: como no existía un conflicto real entre Cataluña y el resto de España, Carod Rovira  (cuyo partido sacó Maragall del ostracismo y lo convirtió en lo que es ahora) se encargó de  crearlo desde su cargo público por medio de provocaciones y desprecios, hasta que consiguió  que hubiera un cierto rechazo hacia lo catalán en gestos como los primeros boicots al cava.  De este modo prendía la llama y provocaba la polarización regional que buscaba, que llevó a  muchos catalanes a refugiarse en el separatismo al sentirse rechazados por los demás  españoles. Después utilizaron tácticas descritas literalmente por Sharp, como las elecciones  simuladas o llevarlo a la dimensión internacional, pero eso es historia reciente conocida. 

La polarización se utiliza además para asuntos más concretos. Muchos feminismos  modernos gustan de tensar la cuerda hasta límites ridículos (llegando a afirmar sin sonrojarse  que una mujer que esté feliz con su vida no puede ser feminista) para no caer en el olvido o  evitar que su lucha deje de percibirse como esencial. En ese sentido, la gran diferencia esencial  entre el PSOE y Podemos es que los primeros defienden un feminismo ventajista e  interesado que beneficie a la mujer socialista prototípica (que más pronto que tarde se  desmoronará por puro sentido común), los segundos prefieren el mucho más prometedor  feminismo queer, que incomoda a los socialistas porque hace inútiles todas las leyes sectarias  que sobre el género han eyectado. O quizás sea solo una pantomima para fingir que estos  feminismos están descabezados y en guerra civil para que puedan campar a sus anchas y  eludir responsabilidades. 

También existe polarización en ámbitos ajenos a la política. Recordemos lo mal que  sentó la canción Puritanismo progre de Def con Dos en la trinchera de la izquierda, cuando  pensaba que tenía a toda la cultura contestataria ideológicamente domesticada. Y en el fútbol,  España todavía no ha superado el binomio de las cosmogonías opuestas de Guardiola-Mourinho, al punto de que en la pasada final de la Liga de Campeones muchos apoyaron al  Chelsea solo por ver perder al Manchester City del catalán, o más que a él o su equipo, su  forma de juego. El tiki-taka versus presión/contragolpe se convirtieron en dogmas  enfrentados de manera homologable a una izquierda y derecha en el fútbol, fuera de las cuales  no existe nada más, al punto de que la hemeroteca conserva declaraciones de Guardiola  sacando pecho tras una derrota humillante «por haber conseguido que su equipo permaneciese fiel a su estilo de juego». 

No podemos terminar este artículo sin acordarnos del camino medio, porque uno de  los términos de moda en el paisaje actual es la tibieza, usado con profusión por los  propagandistas para disuadir a quien tenga pereza por posicionarse (polarizarse) en tal o cual asunto. Ni el más entusiasta pastor evangélico soñó nunca con que se iba a utilizar tanto en  boca de ateos militantes el famoso versículo de «a los tibios los escupiré de mi boca» del  Libro de las Revelaciones (Apocalipsis). Sin embargo, a menudo la tibieza presumida no es más  que un disfraz para significarse en el más popular o mediático de los polos por omisión.  Quizás la opción más inteligente sea un posicionamiento exigente y crítico… Porque, como  decía santa Catalina de Siena, «por haber callado, el mundo está podrido».


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