Los policías antidisturbios

Esto ocurrió allá por el año 76, muerto Franco pero aún con el parlamento pendiente de disolución o en vísperas de las elecciones que terminaron siendo constituyentes, aunque no habían sido convocadas como tales. Había un gran revuelo social, bastantes disturbios y una actitud de los ciudadanos y de la policía que hoy no serían entendidos.

La mater

Estábamos en una reunión de matrimonios. Ellas eran antiguas alumnas de un colegio de monjas, más bien de varios colegios de la congregación del Sacre Coeur del niño Jesús, Orden que siempre percibí como entonada y pretenciosa. Yo me aburría un poco ya que todos se conocían de antiguo, ellos eran en general exalumnos de los Jesuitas. Pero de pronto me interesó una subida de tono en el ambiente. En una esquina se hablaba de una “madre”.

El pajarito

-Te dije que tenías que llevar el coche al taller.- Dice Pedro abruptamente.

Contesta María:

Pedro:

-Ah, ¿Me vas a decir que no te lo dije? ¿Tampoco te dije que el reloj de cuco tampoco funciona? Ya dice mi madre…-

El regreso a la juventud

En el taxi, en Sao Paulo, tome una decisión. ¡Estoy harto! lo dejo todo, que el gran socio considere que yo tengo que negociar ese cohecho tan burdo es excesivo, una cosa es que yo aceptara participar en pequeñas corruptelas y otra cosa renegociarlas en nombre de otros. Pasar por la cárcel no está en los escenarios que contemplo para mí.

La princesa del guisante

Corría el año setenta, apenas había pasado tiempo desde mayo del 68, su espíritu estaba presente en nosotros, aunque no todos teníamos la misma visión de lo ocurrido, ni las mismas pretensiones.

Víctor la conoció en una playa. Él cantaba y pedía limosna con Manuel, poniendo una gorra sobre la arena. Fue en Luarca, localidad que funcionaba como un lugar turístico desde hacía muchos años. Los palacetes de principios de siglo XX se mantenían bastante bien, sus dueños seguían viniendo en verano y en general eran las mismas familias de siempre o prolongación de las mismas.

LA OPORTUNIDAD

Estoy en la Oficina del Paro, acariciando el trozo de metralla y pensando en mi abuelo. Esta chatarra me lo recuerda porque en la Guerra se la extrajeron de la cadera. De pronto recuerdo a JJ, cuando antes de ayer me recibía detrás del escritorio, a sus espaldas lo llamamos “Pepín Picardíes”. Yo pensaba ese día que por fin tenía la oportunidad de exponerle mis proyectos y mis realizaciones. Al entrar en su despacho apreté el trozo de metal rugoso, la metralla, casi llegó a hacerme daño en la palma, era una sensación familiar. Lo había hecho tantas veces… cada vez que tenía un problema me aferraba al trozo de metralla y pensaba ¿Qué hubiera hecho mi abuelo en tal circunstancia?

LA FAMILIA. PADRE. ¿POR QUÉ YO? ~Recuerdos de niñez~

¿Por qué… padre? ¿Por qué? Pensó que era firmeza, pero no lo era. Determinación sí, pero no firmeza madura fruto de la reflexión. No comprendió que la falta de carácter me hacía imitarlo, que mi proceder era sólo una conducta infantil.

Mis impresiones sobre las elecciones del cuatro de mayo

La cosa más sorprendente de estas elecciones son los malabarismos que hicieron el Ministerio del Interior y Unidas Podemos para exhibir cartas con cartuchos de bala, de las que después de estas elecciones no se habla para nada.

LA BODA ~Recuerdos de niñez~

Era el día de su boda, Feliciano salió de la casa con las dos maletas que con tanta ilusión había hecho días atrás. Caminaba torpemente arrastrando sus pies. Un cúmulo de recuerdos afloraban a su cerebro. Los análisis, tuve que encargar los análisis, bueno ahora ya los conozco y tengo que ser honesto. Volvió, dejó las maletas y se fue sin nada como si saliera a comprar tabaco.

DESVENTURAS DE LA SAMANTA ~Recuerdos de niñez~

La conocí una mañana en el juzgado. Llevaba un bebé en brazos, iba muy limpita con el pelo recogido, estirado hacia atrás, llevaba horquillas. Su pelo negro, brillante, le daba buen aspecto, sus vaqueros ajustados con su tipo esbelto la hacían parecer apenas una adolescente.

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