Orgulloso de nuestros «piolines»

Llevo tiempo sin ofrecerles nada, la vida es maravillosa y caprichosa, me mantuvo ocupado. A ello sumémosle que la pereza llamó a la puerta y abrí encantado -qué le vamos a hacer, ¿verdad? -. Bueno, hoy de piolines va el asunto, el repeinado de la Moncloa vuelve a ofrecer una escena cuanto menos grotesca.

De nuevo, las Fallas de la vergüenza

Muy buenas, mis estimados, discúlpenme. Llevo meses sin ofrecerles texto en el que yacer tras perder energía viendo tanta sinvergonzonería y desasosiego, como se puede respirar a diario en esta España tan tristemente podrida. 

Hoy les voy a dar mi opinión del aquelarre al que han querido llamar “cartel de las Fallas 2022”. No miren, a mi me van a perdonar, pero eso no llega ni a la categoría de cartel, un elemento que muestra una determinada información; es más bien un espectáculo dantesco. Como bien decía un paisano alzando las manos a la altura del pecho y posicionándolas abiertas y en paralelo: “un mojón así de grande”.

La reflexión

No sé qué contarles, pero me apetece escribir, ¿les ha pasado esto alguna vez? No necesariamente con redactar algo para alguien, sino querer contar algo y no saber el qué. Es como querer comer el chocolate de la despensa, pero no tener hambre, extraño, ¿cierto?

Días rockeros en Cádiz

“¡Salvajes! Utilizando la tanqueta contra manifestantes, ¡que lo hubiesen hecho en Cataluña!”, rezaba el tweet de un simpático ayer durante el quinto día de “manifestaciones”. Hay veces que me pregunto, seriamente, si el españolito es imbécil por naturaleza o es que gusta practicar tan absurdo e innecesario deporte.

Un Cuerpo Nacional de Funcionarios

Entre la nueva Ley de Seguridad Ciudadana y las múltiples opiniones expertas de aquellos que no se han subido a un “zeta” (coche patrulla) o vehículo policial en su vida, tenemos la mesa puesta, pero no hay hambre.

Brindo y brindaré por las nuevas amistades

Qué bien le viene al cuerpo el hecho de conocer gente nueva, ¿verdad? Así nos sentimos todos. Incluso el que carece de intención de hacer amigos gusta verse rodeado de quienes respetan su espacio. Resulta que el otro día anduve con compañeros de lo que actualmente estoy estudiando (lo guardaré para mis adentros, aunque puedo decirles que no se trata de estudios comunes) y nos lo pasamos estupendamente. Les cuento en detalle. 

Los Rocky Balboa en acción y los de azul sin poder entrar en el cuadrilátero

“Estos días estoy con el curro a tope”, diría un joven trabajador en pleno 2021 y yo también. Estimados… llevo un par de semanas altamente ocupado, y por ello me he olvidado de expresar mi vendaval de sentimientos respecto a los últimos acontecimientos con los ángeles de azul de protagonistas. Al lío.

Como habrán visto ya (llego tarde) un inspector del Cuerpo Nacional de Policía sufrió la furia desmedida de un estulto. Miren, yo estoy hasta los mismísimos de las leyendas que tenemos en el Congreso de los “Disfrutados”. ¿Por qué leyendas y disfrutados? Sencillo: logran repartirse los beneficios con el paso de las legislaturas, cambian cuatro cuestiones de mayor o menos envergadura en cada una y, ¡ale! A disfrutar, que ya se convencerá al españolito de que se es la alternativa a la inmundicia que están viviendo con el rival y así volver a llenarse los bolsillos a costa de la abducida sociedad española.

Las cárceles del siglo XXI

Ayer más de uno dejó de respirar durante casi 7 horas y con ello dejó de “vivir”, en cambio, algunos afirmaron haber resucitado. Y sí, les hablo del “apagón”, de la vuelta a la realidad, del viaje en el tiempo que vivimos ayer durante la tarde y parte de la noche: Facebook, Instagram y Whatsapp abrieron sus puertas.

Una realidad llena de lobos

Lo que vengo a contarles en esta ocasión no es más que el escaparate de la vida misma en el mercado laboral y en diferentes circunstancias vitales de mayor o menor envergadura. De hecho, muchos de ustedes lo habrán vivido, padecido o…sido la batuta que marca los compases de esta cuestión.

Lean y serán libres

Estaba observando el punto rojo de mi purito MEHARI´S, mientras me recreaba en mi terraza con el entorno nocturno en busca de respuestas a preguntas estúpidas, que siempre las hay. Entonces me he acordado de ustedes, algunos me leerán cada vez que publico y otros de rebote, pero oigan algo les une a todos: me leen. Y es por eso por lo que hubiese sido pecado si les tengo mucho más tiempo sin leer algo mío. Al lío.

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