Y ahora qué

La clave de la Transición fue el olvido y el perdón. Sin olvido no había perdón. Una nueva sociedad empezaba a andar y nadie se podía quedar atrás. Con el paso del tiempo, entiéndaseme querido lector, España se acostumbró a ser llamada cada 4 años a votar, a mirar al horizonte, a tener respeto a la ley, un mínimo respeto a los políticos, con sus más y sus menos; tanto es así que la palabra escrache parecía un lenguaje de altas horas de la madrugada.

Las 15 m del 15M

En cualquier caso, pese a los desesperados intentos de algunos por hacerlo, la historia no se puede reescribir. Es cierto que España no ha sido inmune al 15M así que, dos lustros después de que unos cuantos desgarramantas inconformistas tomaran las calles, repasemos qué han traído verdaderamente esas manifestaciones.

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