De Vils a Vallecas

La campaña electoral madrileña acaba de empezar y me recuerda a la catalana; Vallecas a Vils.

Barcelona, que no tenía nada que envidiar a Madrid, tuvo la oportunidad de ser la ciudad vanguardista de España, esa oportunidad la doblaron, cual papel de canuto, y la quemaron. Que le vamos a hacer si quiso pegarse tiros en los pies, más nos pesa a los demás: a sus comerciantes, sus hosteleros, sobre todo.

Pedradas de paz en Vallecas

El 2 de abril de 1939 millones de españoles se despertaron con la ilusión de recuperar la paz. El 21 de octubre de 2011, aunque reticentes, toda España amaneció aliviada y emocionada. Pero dicen que mala hierba nunca muere, el mal siempre encuentra un resquicio de estupidez por el que entrar en nuestras vidas. Y ese resquicio de estupidez tiene nombre y apellido: Unidas Podemos.

Otras elecciones

Sabíamos que, después de la celebración de las elecciones catalanas, iba a seguir habiendo catalanes extranjeros en su tierra. El pastel partido y repartido por ERC, JxCat y la CUP. El PSOE se tuvo que conformar con decir que había sido el partido más votado. PP y C ́s tuvieron bastante con hacer la campaña electoral a VOX.

El horizonte próximo

Estamos viviendo un momento que podría calificar de apasionante, si no fuera por la inquietud que me genera un futuro que no conozco y la impresión que tengo de no comprender a los ciudadanos que me rodean, no me refiero a los próximos, me refiero a los compatriotas, a las personas con las que de algún modo comparto un futuro, nuestro futuro. Sé que en un mundo globalizado en el fondo toda la humanidad está interconectada y comparte nuestro futuro.

Iglesias, Ayuso y las amenazas veladas

En su vídeo mesiánico en el que dejaba en ridículo a Isa Serra ya dejaba claro qué postura había decidido adoptar. Pablo Iglesias va con todo contra «la derecha, criminal fascista, machista». A esa lista podríamos añadir cualesquiera adjetivos patrimonializados por la neoizquierda para atacarnos.

Democracia a la ‘Sancheza’

¿Cómo podemos ser tan ilusos? ¿Nuestra capacidad de asombro acabará algún día? ¿Cómo es posible que nos sigan sorprendiendo las tropelías del presidente y sus lacayos si van a una diaria? Al fin y al cabo, somos personas y parece que no perdemos la esperanza en el género humano.

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