Mis impresiones sobre las elecciones del cuatro de mayo

La cosa más sorprendente de estas elecciones son los malabarismos que hicieron el Ministerio del Interior y Unidas Podemos para exhibir cartas con cartuchos de bala, de las que después de estas elecciones no se habla para nada.

La mayoría ha hablado, ¿y ahora qué?

Comentábamos hace un par de días la pifia de Unidas Podemos al escoger como eslogan electoral ‘Que hable la mayoría’. Las desgracias nunca vienes solas, así que a ese llamamiento masivo a las urnas como único instrumento posible para vencer al «fascismo» se sumó toda la izquierda política y mediática. ¡Craso error!

¡A Cibeles!

Y al fin los madrileños acudieron a las urnas. Nunca antes unas elecciones autónomas tuvieron tanto interés, ni importancia a nivel nacional. Tuvo algo que ver el boicoteo por parte del Ejecutivo en la gestión de la Comunidad de Madrid desde el estallido de la pandemia, la crisis económica o la manipulación en cuanto al número de fallecidos; pobres aquellos que no son contados, pero bueno para el Gobierno serían un simple número, como otros tantos.

Que hable la mayoría

Escribo estas líneas en un AVE dirección Madrid a día 3 de mayo, sin saber todavía que es lo que pasará mañana. Nada más arrancar el tren, con una demora importante, por cierto, empiezo a pensar en lo contraproducente del eslogan de Podemos para esta campaña electoral. Esa consigna encargada de titular este artículo les va a retratar, no me cabe ninguna duda.

Combate a la vista

Se apagaron las luces y todos resoplaron. Los espectadores esperábamos una obra trágica, digna de autores griegos, pero conforme fue pasando el tiempo algunos nos quedamos con ganas de pedir el dinero de la entrada. En las afueras del teatro se escuchaba que los actores eran capaces de lo peor, de lo mejor escuché poco. Cuando alguien decía que ese actor era mejor que el otro, en seguida se armaba una riña. Cualquiera no entraba.

Olvidan qué es debatir y no recuerdan que no somos tontos

Nuestro diccionario dice que ‘debatir’ es discutir un tema con opiniones diferentes y que discutir significa examinar atenta y particularmente una materia. Imagino que esto lo obvian los seis candidatos a la presidencia de la Comunidad de Madrid.

Los medios deberían plantearse su labor y el nombre que dan a sus formatos. ¿Qué aporta lo visto anoche? Quiero pensar que las ideas de la ciudadanía no san tan pobre como para verse afectadas por el espectáculo televisivo protagonizado en el plató de Telemadrid.

La variable Ayuso

Los ataques a Isabel Díaz Ayuso llevan produciéndose desde que fue nombrada presidenta hace dos años, ya sabíamos que esta campaña iba a ser de acoso y derribo a su persona. Aún así, la izquierda en España siempre es capaz de ir un poquito más allá.

Otras elecciones

Sabíamos que, después de la celebración de las elecciones catalanas, iba a seguir habiendo catalanes extranjeros en su tierra. El pastel partido y repartido por ERC, JxCat y la CUP. El PSOE se tuvo que conformar con decir que había sido el partido más votado. PP y C ́s tuvieron bastante con hacer la campaña electoral a VOX.

El horizonte próximo

Estamos viviendo un momento que podría calificar de apasionante, si no fuera por la inquietud que me genera un futuro que no conozco y la impresión que tengo de no comprender a los ciudadanos que me rodean, no me refiero a los próximos, me refiero a los compatriotas, a las personas con las que de algún modo comparto un futuro, nuestro futuro. Sé que en un mundo globalizado en el fondo toda la humanidad está interconectada y comparte nuestro futuro.

Iglesias, Ayuso y las amenazas veladas

En su vídeo mesiánico en el que dejaba en ridículo a Isa Serra ya dejaba claro qué postura había decidido adoptar. Pablo Iglesias va con todo contra «la derecha, criminal fascista, machista». A esa lista podríamos añadir cualesquiera adjetivos patrimonializados por la neoizquierda para atacarnos.

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