El efecto Ignacio Echeverría

El motivo para pedirle a Rincón Bravío que me publique un escrito es que ha llegado a mis manos un libro que considero muy interesante.

A lo largo de los últimos cinco años he vivido bajo el efecto con el que titulo este escrito.  La familia de Ignacio Echeverría Miralles De Imperial, que se enfrentó al terror en el puente de Londres el 3 de junio de 2017, nos hemos visto teniendo un cierto protagonismo consecuencia de aquella desgraciada ocasión. Aparte de reconocimientos a Ignacio, en forma de condecoraciones y otros homenajes, de las atenciones de los reyes de España o de la reina de Inglaterra, hasta el mural con una imagen de Ignacio que se finalizará estos días en el instituto en el que estudió y hoy lleva su nombre. Todas estas atenciones nos han repercutido a nosotros por haber sido los receptores de lo que a él le correspondía.

España, pueblo guerrero

El español es un pueblo de guerreros, héroes y conquistadores. Nada es más ajeno al imaginario hispano que ciertas figuras hodiernas de importación anglosajona como lo son la del burgués, la del mercader y la del burócrata. Nuestra literatura nace oficialmente con la historia de un guerrero, el Cid Campeador, que, a diferencia de su homólogo francés Rolando, no es de linaje real porque es tan vasallo como aquellos que recibían su historia de labios de un juglar, y por ello lucha por redimir su apellido. Don Juan Manuel, autor de El Conde Lucanor, era un noble y un militar. Lo mismo se puede decir de Jorge Manrique, soldado a semejanza de su padre, a cuya muerte le brindó sus inmarcesibles Coplas. Según Ferlosio, quien –este sí–, a diferencia de su padre era poco sospechoso de patriota, la más alta prosa española de todos los tiempos, la que mejor emplea el recurso de la hipotaxis —el opuesto a la parataxis azoriniana—, es la utilizada en las Crónicas de la conquista de América por Bernal Díaz del Castillo. 

Orgulloso de nuestros «piolines»

Llevo tiempo sin ofrecerles nada, la vida es maravillosa y caprichosa, me mantuvo ocupado. A ello sumémosle que la pereza llamó a la puerta y abrí encantado -qué le vamos a hacer, ¿verdad? -. Bueno, hoy de piolines va el asunto, el repeinado de la Moncloa vuelve a ofrecer una escena cuanto menos grotesca.

Eurovisión: no, no todo es política

Hace cien años, Joris Karl Huysmans escribía en su novela A Contrapelo lo siguiente: 

Al mismo se dio cuenta de que los librepensadores, los doctrinarios de la burguesía, esa gente que exigía todo  tipo de libertades para poder aplastar las opiniones de los demás, no eran más que unos ávidos y  desvergonzados puritanos, cuyo nivel de educación le parecía inferior al de cualquier zapatero. 

Agotada

Uno no sabe por dónde empezar a contar. Una pescadilla se muerde menos la cola. Hay menos muñecas rusas dentro de las muñecas rusas.

​La nueva ley de educación además de perseguir la rebaja de la exigencia, provocando un deterioro de la futura competitividad, está centrada en forjar ciudadanos ejemplares ideológicamente, privando a los jóvenes de conocer los acontecimientos que forjaron nuestra Nación. El pasado se juzgará con los ojos del presente fulminando el pensamiento crítico, y entonces, quienes quieren que en la sociedad sólo imperen en identidades colectivas, conseguirán que veas con buenos ojos que en España se destituya a la gente de su puesto de trabajo por haber cumplido con su deber.

Un adolescente catalán con su tambor puso en retirada al ejército más poderoso de Europa

Corría el año 1808. El desencuentro entre Carlos IV y su hijo Fernando, mezclado con la intrigas de Manuel Godoy, condujeron a la invasión de España por las tropas napoleónicas y a las desgraciadas abdicaciones, que tuvieron lugar en la ciudad francesa de Bayona, el 7 de mayo de 1808, cuando España ya se encontraba invadida. En ellas, Carlos IV y su hijo, el futuro Fernando VII, renunciaron al trono en favor de Napoleón, el cual  impuso a su hermano, José Bonaparte, como monarca de España.

El síndrome de fortunata

Ocurre en todas las instituciones mundanas que una parte nada despreciable de sus afiliados  se enrola en ellas como se refugia uno en la primera cornisa que encuentra al caer un  chaparrón, o bien deslumbrados por un abolengo que quisieran heredar para sí. En cualquier  caso se trata de vocaciones vacías o tibias que cabalgan sobre alguna ambición, pero  demasiado cobardes como para construir su propia cabaña a la intemperie.

Proguesaurios y fascistas. Putin no es derecha

En el neolenguaje progresaurio la palabra fascista es  utilizada, a modo de estigma, por gentes que desconocen qué es el fascismo. Ignoran u omiten que la ideología que da entrada al fascismo es el socialismo. 

El ruedo

El mundo ha sido zarandeado por dos desgracias consecutivas: la pandemia y la guerra de Ucrania. Todas las economías europeas sufren sus consecuencias, pero algunas más que otras.

En Argelia no quieren oír hablar de España ni en Ucrania de Putin. Europa había olvidado el valor de la libertad, de la Democracia, y los ucranianos se lo han tenido que recordar con su resistencia heroica. Europa ha despertado a golpe de misil. Rusia va camino de convertirse en la marioneta de China mientras que Estados Unidos cuenta con el apoyo de la Unión Europea. Los dos campos donde se va a jugar la economía mundial.

La Inquisición española puso fin a la ‘caza de brujas’

Recientemente el Parlament de Cataluña propuso rehabilitar a las catorce brujas que, en el siglo  XVII, fueron ahorcadas en y por la población de Viladrau. Este tipo de noticias reactivan la propaganda que presenta a una España fanatizada por la Inquisición. La realidad es que España fue el país de Europa en que menos brujas fueron quemadas gracias al rigor jurídico de la Inquisición.  

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