Certezas

Cada cual escribe sobre lo que quiere o se le ocurre. Escribir sobre lo que se ocurra no es escribir sobre lo que se quiere. Ocurrencias tenemos todos y no siempre van ligadas a lo que se quiere. ¿Las certezas? No siempre van de la mano con el anhelo. Mi certeza es la debacle de una sociedad y lo que quiero es olvidarme por un tiempo de ese centro del donut podrido al que se le dio el nombre de sanchismo –he cogido manía a la palabra–. Uno ha pasado tanto tiempo intentando descifrarlo que se ha cansado. Todo el mundo tiene derecho a cansarse algo.

Trampa

Al verano le sigue el otoño y éste empieza a pintar los parques de colores ocres. Cae el relente. La vida anda a la redonda -eso dijo Cervantes, abran el Quijote-: a la alegría la sigue la pena, pasando por la tranquilidad y el ajetreo. El día a día, las cosas del comer.

A por todas

En el debate sobre el Estado de las ocho naciones dentro de España –Miquel Iceta– nuestro déspota monclovita anunció que iba a ir a por todas. Acto seguido, la bolsa se desplomó dejando petrificadas a la banca y a las empresas energéticas al ver a un monstruo bicéfalo propagandista poner en jaque a una sociedad insomne, centrada en esquivar la miseria, que cuanto más profunda sea, más espinosa será la escalada hacia la prosperidad.

El cuento

​El decaimiento del país es un espejismo de la debilidad de quien la gobierna. Sánchez es el dueño de una carnicería podrida instalada en el sectarismo con unas mediocres vistas a la ruina. Su liderazgo consiste en una estúpida huida hacia delante en la que se desprestigia a la verdad: el cuento de la lechera termina topando con la realidad.

Comentarios a la decimocuarta Copa de Europa del Real Madrid

«¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado’’. La vida eterna. Es el mensaje que hace veintiún siglos cambió la Historia de la Humanidad. 

Ser recordados. Era la razón de ser de todos los emperadores que han gobernado, de todos los reyes que han reinado.

Agotada

Uno no sabe por dónde empezar a contar. Una pescadilla se muerde menos la cola. Hay menos muñecas rusas dentro de las muñecas rusas.

​La nueva ley de educación además de perseguir la rebaja de la exigencia, provocando un deterioro de la futura competitividad, está centrada en forjar ciudadanos ejemplares ideológicamente, privando a los jóvenes de conocer los acontecimientos que forjaron nuestra Nación. El pasado se juzgará con los ojos del presente fulminando el pensamiento crítico, y entonces, quienes quieren que en la sociedad sólo imperen en identidades colectivas, conseguirán que veas con buenos ojos que en España se destituya a la gente de su puesto de trabajo por haber cumplido con su deber.

El ruedo

El mundo ha sido zarandeado por dos desgracias consecutivas: la pandemia y la guerra de Ucrania. Todas las economías europeas sufren sus consecuencias, pero algunas más que otras.

En Argelia no quieren oír hablar de España ni en Ucrania de Putin. Europa había olvidado el valor de la libertad, de la Democracia, y los ucranianos se lo han tenido que recordar con su resistencia heroica. Europa ha despertado a golpe de misil. Rusia va camino de convertirse en la marioneta de China mientras que Estados Unidos cuenta con el apoyo de la Unión Europea. Los dos campos donde se va a jugar la economía mundial.

La invasión

Lo que está ocurriendo en Ucrania nos muestra que, aunque estemos en el siglo XXI, el mal existe, al igual que existió en el S XX, por ejemplo, y a hay que combatirlo. En Ucrania se juega el futuro.

La frontera

Parece que el monstruo al que Víctor Frankenstein le dio vida corre libre por el Parlamento español. Sus costuras se han soltado y lo está llenando todo de vísceras roídas que están destapando los intereses ocultos de aquellos a los que la sombra cada vez les queda más pequeña.

No sé, no sé

¿Amarga victoria o dulce derrota? ¿Los experimentos mejor con gaseosa?

La Nueva Política sólo trajo fragmentación e inestabilidad, fruto de ello fue el apogeo de los localismos; la llamada España vaciada. La defensa de los intereses locales es legítima, pero cabría pensar que detrás de algunos de esos localismos, cuyos orígenes están en las promesas en vano, se esconden más intereses personales que vocación de servicio. Los grupos localistas provocan la división en los parlamentos que desemboca en la ruptura del interés general.

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